lunes 13 de julio de 2026 - Edición Nº5609

Política | 13 Jul

EL CLUB DE LA IMPUNIDAD VIP

PJ y LLA, una sola casta | Fernández Prieto, el albañil cheto que juntó a Insaurralde y Juan Nápoli | VIDEO

12:47 |En esta nota vas a enterarte cómo la vieja rosca bonaerense y la supuesta "nueva política" libertaria se juntan a fumar habanos y reírse de la Justicia. Te contamos la trama secreta detrás de Rodrigo Fernández Prieto, el millonario anfitrión que alojó a Martín Insaurralde y al banquero Juan Nápoli en su lujosísimo piso flotante. Desde los negocios con Julio Grondona y el hijo de Julio De Vido, hasta la conformación de una burguesía decadente y berreta que amasa fortunas increíbles y obscenas.


Nos quisieron vender el buzón de que estaba retirado de la política y recluido por la vergüenza, pero a Martín Insaurralde el exilio austero le duró poco. El exjefe de Gabinete de Axel Kicillof fue pescado in fraganti celebrando la victoria de Argentina ante Suiza, pero no lo hizo en una plaza pública ni en el conurbano profundo que supo gobernar y saquear.

El refugio elegido fue el ostentoso departamento del empresario de la construcción Rodrigo Fernández Prieto, ubicado en la zona más cara y exclusiva del país: Puerto Madero. La fiesta privada incluía habanos importados, risas cómplices y la falsa seguridad de que el pacto de silencio mafioso los iba a proteger. Sin embargo, el periodista Gustavo Méndez filtró las imágenes que terminaron detonando una bomba de fragmentación institucional.

Apenas el video sin editar de la celebración VIP empezó a circular por las redes, el pánico se apoderó de los invitados: en un desesperado intento por tapar el sol con las manos, los asistentes comenzaron a borrar sus publicaciones y a poner sus perfiles en privado.  Es el modus operandi de siempre: esconder la basura debajo de la alfombra alfombra persa cuando las papas queman.

Esta es la primera aparición pública del exfuncionario desde que los escandalosos videos con Jesica Cirio y las bolsas de dólares en un vestidor salieran a la luz. Mientras la causa por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero sigue su lento e inofensivo curso, el protagonista del mayor bochorno institucional reciente pasa sus días operando desde las sombras en un coqueto estudio de la calle Libertad 567, donde teje su millonaria defensa con un batallón de abogados. La impunidad, como siempre, no se mancha.

De Grondona a De Vido

¿Pero quién es realmente el anfitrión de esta cumbre de la impunidad? Rodrigo Fernández Prieto, autodenominado el "Rey de Puerto Madero", no es un simple emprendedor exitoso. Es el heredero de un imperio construido al calor de los despachos oficiales y los sótanos del poder.

Su historia no se explica sin la figura de su padre, Alberto Fernández Prieto, pilar de una constructora familiar que creció de forma meteórica al amparo de Julio Humberto Grondona en Avellaneda. Con la firma Conenar y negocios compartidos en corralones, lograron hitos tan simbólicos como la construcción del propio estadio de Arsenal de Sarandí.

Ese gen de los negocios turbios tiene también su costado más espeso y manchado de sangre. El barro de Avellaneda no perdona y el archivo tampoco: en agosto de 2002, el tío de Rodrigo y hermano de Alberto, Jorge Fernández Prieto, fue brutalmente asesinado a tiros en su BMW cuando llegaba a su domicilio. Doce balazos y una ejecución con sello mafioso que, para muchos, expuso los oscuros ribetes del ecosistema en el que se movía la familia.

Lejos de espantarse, Rodrigo tomó la posta y llevó el tráfico de influencias al siguiente nivel, tendiendo puentes directos y carnales con el corazón del kirchnerismo.

El "príncipe de los ladrillos" dio sus primeros grandes saltos comerciales asociándose formalmente en la firma D&S nada menos que con Facundo De Vido, hijo del todopoderoso y hoy multiprocesado exministro de Planificación Federal. Con ese envión del Estado, se lanzaron a levantar monumentos a la opulencia como las Torres Maui en Rosario, asociados con la siempre sospechada Servicios Portuarios S.A.

El "León" de Wall Street

Lo que verdaderamente espanta de esta reunión cumbre es la transversalidad del cinismo. En ese mismo sillón de Puerto Madero, compartiendo el humo del habano con el símbolo máximo de la corrupción kirchnerista, estaba Juan Nápoli, el poderoso presidente del Banco de Valores y dueño de Nápoli Inversiones.

El banquero no es un invitado más: fue el armador clave de Javier Milei en Wall Street y encabezó la lista de senadores de La Libertad Avanza en la Provincia de Buenos Aires. El hombre que venía a representar la pureza de las "fuerzas del cielo" terminó en el ojo de la tormenta, acorralado por escándalos mediáticos con supuestas amantes y enfrentando el avance judicial que acaba de levantar su secreto bancario en la City porteña. ¿Venían a destruir a la casta o a pedirles consejos de inversión?

El sillón de Fernández Prieto nos escupe en la cara una realidad innegable. Estamos asistiendo a la consolidación de una nueva burguesía bastarda, casi iletrada, que cambió el abolengo por la ostentación más grasa.



 Una casta decadente, rodeada de "gatos, narcos y chorros", que hizo montañas de plata a través de oscuros negocios con el Estado, el contrabando o la evasión impositiva. Ya no habitan las casonas de Recoleta o Barrio Parque con discreción; ahora se atrincheran en los rascacielos de Puerto Madero o en las fastuosas mansiones de los countries del GBA. Todo es muy berreta, obsceno y dolorosamente a costa del hambre de los argentinos.

Lo que tenés que saber sobre la cumbre de la impunidad:

  • El retorno del Rey del Juego: Martín Insaurralde abandonó su falso retiro para mostrarse fumando habanos importados, demostrando que la causa judicial por lavado y enriquecimiento ilícito es una verdadera farsa.

  • El anfitrión del poder: Rodrigo Fernández Prieto construyó su fortuna en Puerto Madero arrastrando los vínculos de su padre con Julio Grondona y asociándose directamente con Facundo De Vido, hijo del monje negro de la obra pública K.

  • La casta libertaria, presente: Juan Nápoli, el banquero estrella de Javier Milei y ex candidato a senador de LLA, compartió la mesa con Insaurralde mientras la Justicia le respira en la nuca levantando su secreto bancario.

  • Capitalismo de amigos: La escena refleja la consolidación de una "burguesía bastarda", financiada con contratos del Estado y evasión, que cambió la alcurnia por una ostentación grasa y decadente.

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