¿Hasta cuándo los vecinos de Pilar van a tolerar a un usurpador del Estado que convirtió el municipio en su estancia privada? Federico Achával llegó a la intendencia en 2019 envuelto en promesas de honestidad, pero su paso por el poder demostró ser una maquinaria cínica y voraz dedicada al enriquecimiento ilícito, las contrataciones truchas y el despojo sistemático de los contribuyentes. ¿Cómo es posible que una comunidad pujante le entregue las llaves de la ciudad a un personaje con este prontuario, un operador serial que administra la cosa pública como si fuera un botín de guerra para su clan y sus socios?
El festival de corrupción que lidera Achával no es una sospecha vaga; es una cloaca documentada en expedientes judiciales que avanzan en los tribunales federales. La Coalición Cívica radicó una denuncia penal formal ante la Fiscalía General del Departamento Judicial de San Isidro, a cargo de John Broyad, por graves maniobras de defraudación al Estado y adjudicaciones amañadas. ¿Qué explicaciones puede dar el intendente sobre el curro de las compras directas comandado por su coordinador en la Dirección de Compras, Patricio Alejandro Naughton, y tercerizado obscenamente en proveedores pantalla como Héctor Torres —dado de alta de urgencia en AFIP para convertirse mágicamente en la estrella contractual de la gestión—? Es una bofetada en la cara de cada laburante que cientos de millones de pesos del tesoro municipal terminen sistemáticamente en las cuentas de amigos, parientes y testaferros, blindados por un circuito cerrado de impunidad que huele a delito en cada folio.
Pero el apetito insaciable de este sinvergüenza no se conforma con saquear la caja diaria, sino que va por la tierra ajena. ¿Con qué caradura Achával impulsó una reforma mafiosa del Código de Ordenamiento Territorial para inventar un régimen de expropiaciones y un banco de tierras a su entera discreción? El jefe comunal diseñó un traje a medida de los negociados inmobiliarios, amenazando el patrimonio de las familias pilarenses para regalar parcelas estratégicas entre sus compinches de rosca. ¿Cómo tolera la sociedad de Pilar que un intendente corrupto decida sobre la propiedad privada de los vecinos con la impunidad de un matón?
La explicación de tanta podredumbre está en su propia sangre y en su cuna de timberos. Achával es el hijo obediente de Federico Miguel de Achával, socio histórico del zar del juego Cristóbal López en el submundo de los bingos, los casinos y las tragamonedas, educado en las entrañas de firmas tan turbias como Valfinsa, HAPSA y La Quadriga. ¿Qué otra cosa podíamos esperar de un tipo criado en el paño verde y el lavado? Esa misma matriz mafiosa la recicló hoy en día en oscuros negocios con BetWarrior y la AFA de Claudio “Chiqui” Tapia —en causas que ya investiga la justicia penal económica bajo el expediente radicado en el Juzgado N° 10 de Marcelo Aguinsky—, sumado a contratos multimillonarios de recolección de basura con Transur S.A., operada por Carlos Varela.
Para coronar este desastre, la red delictiva salpica de lleno a sus socios políticos provinciales, como el exministro de Transporte bonaerense Jorge D’Onofrio y la expresidente del Concejo Deliberante de Pilar, Claudia Pombo, quienes quedaron firmemente procesados y con embargos millonarios superiores a los 350 millones de pesos por parte de la Cámara Federal en el marco del expediente por el fraude sistemático de las fotomultas y la VTV junto a la firma Franutec.
Pilar no puede seguir siendo la cueva de esta banda de delincuentes de guantes blancos. La pregunta que los vecinos tienen que hacerse hoy frente al espejo no es cuánto más va a robar Federico Achával, sino qué demonios esperan para sacarlo a patadas de una vez por todas.
RADIOGRAFÍA DEL SAQUEO INSTITUCIONAL
• Expediente Judicial: Denuncia penal en trámite ante la Fiscalía General de San Isidro (Dr. John Broyad).
• Operadores Clave: Patricio Alejandro Naughton (Dirección de Compras) y el proveedor pantalla Héctor Torres.
• Urbanismo y Tierras: Reforma al Código de Ordenamiento Territorial para implementar un sistema discrecional de expropiaciones y banco de tierras.
• Ecosistema del Juego: Vínculos estructurales heredados con Federico Miguel de Achával (ex socio de Cristóbal López en HAPSA, Valfinsa y La Quadriga) y ramificaciones actuales con BetWarrior y la AFA de Claudio "Chiqui" Tapia.
• Red Provincial de Corrupción: Procesamientos y embargos millonarios a Jorge D’Onofrio y Claudia Pombo por fraudes sistemáticos en fotomultas y VTV.