La doble moral de la casta política bonaerense sumó un nuevo capítulo de novela negra en el conurbano profundo, el municipio que conduce Lucas Ghi sufriò un fuerte golpe.
Lejos de gestionar políticas públicas o cuidar a las familias de la provincia, la exdirectora del Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad del Municipio de Morón, Luna Suyai Ortigoza, fue detenida tras permanecer prófuga de la Justicia desde el pasado 22 de mayo.
La caída de la joven dirigente dejó al descubierto una trama aberrante: la estructura del Estado local utilizada como pantalla para el tráfico de drogas.
La caída de la funcionaria de 27 años se concretó en la localidad de Merlo, cuando efectivos de la División Operativa de Capturas de la Policía Bonaerense la interceptaron en plena vía pública sobre la calle Miró.
Al momento del arresto, la prófuga no caminaba con las manos vacías: llevaba consigo unos 20 envoltorios de cocaína lista para la comercialización, una balanza de precisión y dinero en efectivo, confirmando que el negocio del narcomenudeo funcionaba a plena luz del día.
🚨LA FUNCIONARIA NARCO DE LUCAS GHI: 👮CAYÓ LA DIRECTORA DE GÉNERO DE MORÓN QUE MANEJABA UN KIOSCO DE COCAÍNA Y ESTUVO PRÓFUGA MÁS DE DOS MESES🤬 pic.twitter.com/geuDuJP5Uo
— Primera Página (@PrimeraPaginaOK) July 31, 2026
La investigación que deschavó el prontuario de Ortigoza se originó a finales de febrero tras una serie de denuncias anónimas de vecinos que alertaban sobre múltiples puntos de venta de estupefacientes en la zona de Castelar.
Con el avance de la causa encabezada por los fiscales Marisa Monti y Emiliano Rodríguez Reggiani, de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N° 9 de Morón, los allanamientos posteriores en los domicilios de la imputada y su pareja, Ángel Daniel Paz, terminaron de confirmar la magnitud del escándalo.
En la guarida de la funcionaria municipal, los uniformados secuestraron más de medio kilo de clorhidrato de cocaína, marihuana, elementos de corte, tarjetas SIM y, lo más escandaloso de todo, documentación y sellos oficiales vinculados a su función ejecutiva en la comuna.
Por su parte, en el búnker de su pareja, los investigadores incautaron casi un kilo y medio de cocaína, otra balanza digital y un revólver calibre 32 cargado hasta los dientes.
La captura: Ortigoza estuvo prófuga durante más de dos meses hasta ser atrapada vendiendo droga en la calle en Merlo.
Uso del Estado: En las propiedades de la red se hallaron sellos y papelería oficial que ratifican cómo se utilizaba el cargo para la logística o impunidad delictiva.
Poder de fuego y acopio: Un arsenal de estupefacientes que supera los dos kilos de cocaína y armas de fuego listas para disparar.
Complicidad política: El silencio de las autoridades municipales ante el uso de sus dependencias como pantalla narco.