lunes 3 de agosto de 2026 - Edición Nº5630

Política | 3 Aug

El nepotismo en Ezeiza

El poder del clan Granados: Gastón y su familia saquearon y de adueñaron de Ezeiza

10:57 |Los antecedentes de la familia Granados, las polémicas por robarse los subsidios de las ATP destinados a PyMEs al borde de la quiebra durante la pandemia y las críticas de la oposición por el nepotismo en el municipio, vuelven a poner bajo la lupa la gestión de Ezeiza.


¡Basta de eufemismos! Lo que opera en Ezeiza es una verdadera asociación ilícita institucionalizada, una banda de delincuentes que usurpó el Estado municipal para convertirlo en su coto de caza privado. Encabezado hoy por el impresentable de Gastón Granados —quien además se alza patéticamente como parte del autodenominado "Grupo AFA" junto a otros intendentes con ínfulas de barones para sumar autonomía, repartirse cuotas de poder y disputar los hilos de la provincia de cara a 2027—, este clan familiar ha demostrado ser una maquinaria insaciable de saqueo, corrupción y desprecio absoluto por los vecinos, transformando un distrito entero en la chequera personal de una casta feudal tan cínica como intocable.

¿Con qué cara este mercenario de la política habla de gestión cuando su prontuario es un insulto a la decencia? Su catadura moral quedó expuesta de la forma más repugnante durante la pandemia de 2020: mientras el pueblo trabajador se cagaba de hambre y los comerciantes genuinos veían fundir sus negocios con lágrimas en los ojos, Gastón Granados y su padre usaron la firma familiar Granados Hnos. S.R.L. —dueña de hoteles y restaurantes de lujo como El Mangrullo— para robarse los subsidios de las ATP destinados a PyMEs al borde de la quiebra. ¡HDP que cobraban del Estado mientras llenaban sus arcas a costa del sufrimiento ajeno! Tuvieron que devolver los cheques entre gallos y medianoche cuando el escándalo nacional les explotó en la cara, demostrando que no tienen ética ni vergüenza.

Pero el robo de fondos públicos es apenas la superficie de este lodazal. El negociado inmobiliario y el loteo criminal de Ezeiza operan bajo una complicidad mafiosa repugnante: el Concejo Deliberante está secuestrado por su madre, Isabel Beatriz Visconti de Granados más conocida como Dulce, convirtiendo la legislatura local en una notaría trucha donde se aprueban a dedo y sin un debate las excepciones urbanísticas para los amigos del poder. ¿El resultado? Un distrito colapsado, sin controles ambientales, donde la desidia criminal se paga con desastres como los repetidos incendios y explosiones químicas en el Polo Industrial de Carlos Spegazzini, poniendo en riesgo la vida de miles de familias mientras estos parásitos hacen negocios inmobiliarios clandestinos.

¿Y qué decir de su repugnante trasvestismo político? Gastón Granados es una p*ta barata del poder: cambia de bando, se arrodilla ante el amo de turno, alquila aplaudidores y monta patotas y operativos berreta con la peor lacra sindical y policial para perseguir a cualquier opositor que se anime a levantar la voz. No tienen ideología; tienen chequera. Son mercenarios de la política que usan la policía local como su fuerza de choque privada para garantizar la impunidad del feudo.

Ezeiza está secuestrada por una familia de parásitos inmundos que se creen dueños de la vida y de la tierra de los vecinos. Son la peor escoria de la política bonaerense: corruptos, cínicos y vividores del Estado que merecen el repudio social eterno y la cárcel común por destruir el futuro de todo un distrito.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias