La supuesta meritocracia libertaria vuelve a chocar contra la cruda realidad de los negocios corporativos en la Argentina. Un reciente análisis elaborado por el investigador Gustavo García Zanotti expone cómo el holding tecnológico factura récords (Mercado Libre) mientras vive de la teta estatal a través de exenciones impositivas escandalosas.
Los datos surgen de la propia documentación presentada por la corporación ante la SEC en Estados Unidos. Durante los primeros seis meses de 2026, el gigante de las finanzas digitales eludió pagar impuestos multimillonarios con la complicidad silenciosa de los funcionarios de turno que aplauden desde la platea.
La cifra total asciende a 42 millones de dólares, lo que equivale a unos 68 mil millones de pesos en beneficios directos para la compañía. De ese total monumental, 29 millones de dólares correspondieron al Impuesto a las Ganancias mientras que el resto se evaporó en contribuciones sociales que debían ir a las arcas públicas.
El festival de exenciones se instrumentó al amparo de la Ley de Economía del Conocimiento, un régimen que premia a los que más tienen. Mientras a los laburantes de a pie les pulverizan el poder adquisitivo los amigos del poder se autogarantizan cajas millonarias sin poner un solo dólar de riesgo genuino.
La obscenidad de estos subsidios adquiere otra dimensión al compararla con el brutal ajuste que sufren los sectores más vulnerables de la sociedad. Esta transferencia de recursos al bolsillo de un empresario mimado por el establishment financiero demuestra que la casta empresarial jamás pierde en este modelo.