El avance sobre la vegetación autóctona en el norte de la Argentina suma un preocupante capítulo caracterizado por la constante vulneración de las normativas ambientales de protección hídrica y forestal.
Comunidades campesinas y pequeños productores de la provincia de Santiago del Estero alzaron nuevamente la voz para denunciar el accionar de la familia Canido, propietaria de la tradicional marca de gaseosas Manaos, acusándola de transformar zonas protegidas del monte nativo en superficies destinadas a la explotación ganadera intensiva.
De acuerdo con los testimonios recogidos en la región, la corporación acumuló a lo largo de la última década el desmonte de más de 10.000 hectáreas.
La destrucción sistemática de este ecosistema clave no solo priva de alimento al ganado de los pequeños campesinos, sino que compromete de manera directa la continuidad del sustento familiar de las poblaciones locales.
La metodología denunciada por los habitantes de la zona no se limita al uso de maquinaria pesada para el topado de árboles, sino que incluye la quema deliberada de material forestal como técnica acelerada de limpieza territorial.
Esta práctica infringe de forma explícita lo estipulado por la Ley de Bosques (Ley 26.331), norma que fija presupuestos mínimos de protección ambiental para la conservación y el enriquecimiento del bosque nativo.
El reclamo de las comunidades: “El humo de las quemas tapiza el cielo de nuestras fincas mientras se destruye la biodiversidad. El avance de estos grupos empresarios se da bajo una evidente desidia de los organismos de control estatal, dejando a las familias campesinas totalmente desamparadas”, expresaron pobladores afectados por las maniobras.
Frente a la pasividad de los organismos oficiales de contralor ambiental, las organizaciones rurales insisten en la necesidad imperiosa de que la Justicia y el Poder Ejecutivo apliquen sanciones ejemplares y detengan la reconversión de suelos, evitando un daño ecológico irreversible para las futuras generaciones en el interior profundo de la Argentina.
Empresa involucrada: La familia Canido, dueña de gaseosas Manaos, acumula graves acusaciones por desmonte ilegal en Santiago del Estero.
Superficie arrasada: Estiman que la firma desmontó más de 10.000 hectáreas de monte autóctono para el negocio ganadero.
Uso del fuego: Comunidades locales denuncian que la corporación quema madera nativa para acelerar la limpieza del terreno.
Incumplimiento legal: La metodología aplicada desconoce los parámetros fijados por la Ley de Bosques.
Emergencia social: Las familias campesinas denuncian pérdida de animales, falta de alimento y riesgo de expulsión territorial.