viernes 14 de agosto de 2026 - Edición Nº5641

Política | 14 Aug

¿El Milei de PBA?

La motosierra de Kicillof: PBA paga uno de los sueldos docentes más bajos del país

11:54 |Bajo el relato "defensa de lo público", el sinvergüenza de Axel Kicillof convirtió a los docentes en pobres. El poder adquisitivo de los salarios ha sufrido una caída catastrófica del 22,7% desde el inicio de su gestión. Se encuentra en el puesto 21 en el ranking de las 24 jurisdicciones del país. ¿Este payaso es el candidato peronista?


La educación pública en la Provincia de Buenos Aires no solo agoniza; ha sido sistemáticamente desmantelada desde los despachos de La Plata. Mientras Axel Kicillof se aferra a un relato de "defensa de lo público", la realidad que golpea a las aulas es una de las mayores estafas salariales de las últimas dos décadas. Bajo su mando, la dignidad del docente ha sido pulverizada, convirtiendo la vocación de enseñar en un ejercicio de supervivencia extrema bajo la línea de la pobreza.

Los números, fríos y letales, desmienten cualquier épica discursiva del Gobernador. Según un revelador informe basado en datos oficiales, el poder adquisitivo de los salarios docentes bonaerenses ha sufrido una caída catastrófica del 22,7% desde el inicio de su gestión. No se trata de un simple error administrativo, sino de una política deliberada de licuación de ingresos que ha retrotraído los sueldos a niveles no vistos desde el año 2004. Hoy, un docente de jornada simple con diez años de antigüedad apenas sobrevive con $891.493, una cifra que, en términos reales, evidencia el fracaso absoluto de un modelo que prometió proteger a los trabajadores y terminó abandonándolos a su suerte.

El desplome no es casual, sino causal. Si bien la crisis nacional ha sido el telón de fondo, Kicillof ha decidido convertir a la provincia en un refugio de la ineficiencia. Mientras otras jurisdicciones han tenido la capacidad política y financiera de compensar la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la administración bonaerense eligió la desidia. Al no reemplazar esos fondos, el Gobernador no solo profundizó la pérdida del poder adquisitivo, sino que condenó a Buenos Aires a quedar relegada al puesto 21 en el ranking de salarios docentes de las 24 jurisdicciones del país. La Provincia de Buenos Aires, el corazón productivo de la Argentina, hoy paga peor que casi todo el territorio nacional, situándose apenas por encima de jurisdicciones con mucha menor capacidad recaudatoria.

Este descalabro salarial ha roto el último dique de contención: el pacto con los gremios. La histórica unidad docente, tradicionalmente cercana al oficialismo, estalló en junio pasado cuando se vieron obligados a convocar a un paro contra un gobierno que ya no reconoce ni a sus aliados. El malestar es un reguero de pólvora que se extiende a otros sectores estatales, desde ARBA hasta la Policía, dejando al desnudo a una gestión que ha perdido la brújula y el control de su propia administración.

Axel Kicillof ha dejado de ser el economista que pretendía salvar a la provincia para convertirse en el verdugo de sus trabajadores. Su gestión no es más que una cadena de promesas vacías sostenidas sobre el hambre de quienes sostienen el futuro de los bonaerenses. Incapaz de gestionar recursos, sordo ante el reclamo sindical y ciego ante el deterioro social, el Gobernador ha demostrado que su lugar en la historia no será el del protector de la educación pública, sino el del arquitecto de su más humillante decadencia.

Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias