El pacto silencioso entre la gestión libertaria y el monopolio comunicacional ya está en marcha. Tras la orden inicial que exigía al Grupo Clarín desprenderse de 6 millones de usuarios cautivos en el mercado de la telefonía para aliviar la asfixia competitiva provocada por la fusión de Telecom y Telefónica, el holding encontró una salida elegante diseñada en los escritorios para no ceder rentabilidad.
La firma que apareció en escena para absorber el excedente de mercado es Metrotel. El pasado 24 de julio, los apoderados del Grupo Clarín presentaron ante la Secretaría de Concentraciones Económicas el plan de desinversión, despertando sospechas en el sector sobre una posible maniobra de "autocompra" o el uso de un prestanombre para mantener el control hegemónico de los servicios.
Los letrados Damián Cassino y Carlos Campillo defendieron ante las autoridades oficiales la capacidad operativa de Metrotel para consolidarse como el tercer operador del mercado. Dentro del expediente presentado, el holding se compromete a la cesión obligatoria de 130 megas de espectro radioeléctrico a nivel nacional, un activo codiciado que el grupo acaparaba por encima de los límites legales permitidos y que ahora funciona como la excusa técnica para simular pluralidad regulatoria.
Sin embargo, los números del gigante corporativo tras la absorción de los activos de la firma española siguen mostrando una escala sin precedentes: el grupo controla 39.892.445 líneas de telefonía celular activas y 5.636.047 módems de internet banda ancha en los hogares argentinos, concentrando además más del 50% de las conexiones residenciales en 28 localidades estratégicas.
Atrás quedaron las promesas de desguace y los discursos contra las corporaciones concentradas. La decisión final queda ahora bajo la órbita del presidente Javier Milei, quien posee la firma burocrática para avalar el esquema de desinversión presentado por los apoderados del holding.
Mientras el expediente avanza en las dependencias estatales, las revelaciones periodísticas destapadas por el portal El Destape confirman que las banderas de la libre competencia cediendo ante el lobby empresarial terminarán impactando en los usuarios, quienes continuarán afrontando tarifas en alza en un mercado sin opciones reales de prestación.
Plan de desinversión: Clarín presentó una propuesta para transferir 6 millones de usuarios a la firma Metrotel.
Hermetismo oficial: El trámite se formalizó el 24 de julio ante la Secretaría de Concentraciones Económicas a través de los abogados Damián Cassino y Carlos Campillo.
Cesión de espectro: El grupo entregará 130 MHz de espectro radioeléctrico a nivel nacional para cumplir con las exigencias regulatorias.
Volumen del monopolio: El holding retiene 39.892.445 líneas celulares y 5.636.047 conexiones de banda ancha residencial.
Dominio local: La empresa acapara más del 50% del servicio de internet en 28 localidades clave del país.