viernes 4 de septiembre de 2026 - Edición Nº5662

Política | 4 Sep

El territorio que todos quieren

Primera Sección Electoral: el PJ se prepara para una guerra interna por los municipios que pueden definir 2027

12:52 |En esta nota vas a entender por qué la Primera Sección Electoral se convirtió en el territorio más codiciado de la política bonaerense. Son 24 municipios, casi 4,8 millones de electores y una concentración inédita de intendentes que deberán abandonar el sillón municipal si no cambia la ley. Detrás de la pelea entre cristinistas, kicillofistas, massistas y dirigentes que juegan por cuenta propia aparece una batalla mucho más concreta: quién se queda con las estructuras, los concejos deliberantes, las listas y el poder territorial.


La Primera Sección dejó de ser una simple división administrativa de la provincia. Es, directamente, la caja de resonancia electoral más grande de Buenos Aires.

Agrupa 24 municipios del norte y oeste del Conurbano y reúne aproximadamente 4,7 millones de electores, más de un tercio del padrón bonaerense. En 2025 representó alrededor del 35,4% del padrón provincial.

Acá no se discuten solamente concejales: se discute quién tendrá capacidad de mandar en 2027.

Los municipios son Campana, Escobar, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Luján, Malvinas Argentinas, Marcos Paz, Mercedes, Merlo, Moreno, Morón, Navarro, Pilar, San Fernando, San Isidro, San Miguel, Suipacha, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López.

Y hay un dato que explica por qué todos miran esta zona con los ojos abiertos: la Primera elige ocho senadores provinciales, mientras que la Segunda, Tercera, Cuarta, Quinta, Sexta, Séptima y Octava tienen otra distribución de bancas. La Primera es, por peso demográfico, una de las piezas centrales del tablero legislativo bonaerense.

En la rosca bonaerense, tener la Primera significa tener una porción gigantesca de la lapicera electoral.

El número que explica toda la pelea

En las elecciones provinciales de septiembre de 2025, Fuerza Patria consiguió 1.300.640 votos, equivalentes al 47,47%, mientras que la alianza La Libertad Avanza alcanzó 1.013.978, el 37,01%.

La izquierda obtuvo 4,23%, Somos Buenos Aires 4,16% y el resto de las fuerzas quedó muy por debajo. La participación fue de apenas 60,36% y hubo 2.948.857 votantes sobre un padrón de 4.885.380.

El reparto terminó con cinco senadores para Fuerza Patria y tres para LLA.

La Primera le dio al peronismo una victoria cómoda, pero también le mostró que casi 4 de cada 10 votos pueden quedar del otro lado.

Y ahí aparece la primera paradoja.

El peronismo tiene una ventaja territorial enorme, pero está profundamente dividido. Kicillof tiene su Movimiento Derecho al Futuro. Cristina y Máximo Kirchner conservan estructuras propias. El Frente Renovador mantiene intendentes y operadores. Y varios alcaldes directamente intentan jugar en el centro, esperando ver hacia dónde sopla el viento.

DataClave puso el foco en tres municipios donde la interna ya dejó de ser un rumor: San Martín, Morón e Ituzaingó.

Pero el problema es bastante mayor.

La pelea que hoy aparece en tres municipios puede terminar contaminando prácticamente toda la sección.


San Martín: Katopodis quiere ser gobernador y primero necesita controlar su propia casa

San Martín es una de las piezas más importantes del tablero.

El exintendente y actual ministro bonaerense Gabriel Katopodis busca convertirse en uno de los principales candidatos del espacio de Axel Kicillof para la Gobernación en 2027.

Y para eso necesita algo bastante básico: que su propio territorio no se le desarme.

Katopodis gobernó San Martín entre 2011 y 2019 y dejó el municipio en manos de Fernando Moreira, dirigente que continúa alineado con su estructura.

El problema es que Moreira ya anticipó públicamente que tiene ganas de seguir en 2027. Y alrededor suyo aparecen nombres como Diego Perrella, presidente del Concejo Deliberante, mientras el katopodismo también evalúa a Nancy Cappelloni, esposa de Katopodis, y a Andrés Alonso, jefe de Gabinete.

La sucesión familiar siempre tiene mala prensa, pero la política territorial nunca tuvo demasiado pudor con los apellidos.

Del otro lado aparecen Leonardo Grosso y Juan Eslaiman.

Grosso, dirigente del Movimiento Evita, viene planteando la necesidad de renovar el peronismo, mientras Eslaiman representa al Frente Renovador y cuenta además con el peso político de su padre, Rubén Eslaiman, histórico dirigente de la Legislatura bonaerense.

La interna, entonces, tiene todos los ingredientes clásicos: intendente, exintendente, ministro provincial, esposa del ministro, jefe de Gabinete, presidente del Concejo, Evita y massismo.

En San Martín hay tanta gente queriendo ser candidato que casi falta municipio para repartir.

Y la oposición tampoco está dormida.

La Libertad Avanza viene intentando consolidarse en un distrito donde en 2025 consiguió un resultado competitivo dentro de la Primera, aunque Fuerza Patria terminó imponiéndose claramente en la sección.


Morón: el divorcio entre Ghi y Sabbatella ya no tiene terapia de pareja

Si San Martín tiene una interna complicada, Morón directamente tiene una guerra civil peronista.

El intendente Lucas Ghi rompió con Martín Sabbatella, su antiguo jefe político, y armó en el Concejo Deliberante una bancada propia identificada con el Movimiento Derecho al Futuro de Kicillof.

El quiebre dejó al oficialismo reducido a seis concejales, mientras que los sectores de Nuevo Encuentro y el Frente Renovador quedaron con siete.

El peronismo descubrió en Morón que la unidad puede durar exactamente hasta que aparece una candidatura.

Sabbatella ya lanzó formalmente su candidatura para regresar al municipio en 2027.

El exintendente acusa a la gestión actual de haber perdido el rumbo y llamó a su militancia a recuperar el distrito. Su alineamiento es con el cristinismo.

Ghi, en cambio, se mueve con Kicillof.

Y el massismo agregó un tercer jugador: Martín Marinucci, actual ministro de Transporte bonaerense, que también pretende disputar la intendencia.

El resultado es extraordinariamente funcional para cualquier oposición: tres dirigentes del mismo universo político peleándose por el mismo territorio.

Cuando tres peronistas quieren la misma intendencia, el cuarto en discordia suele ser el electorado.

Además, Ghi no podría buscar un nuevo mandato si permanece vigente la legislación que limita las reelecciones.

Eso convierte la discusión en algo todavía más áspero: no se pelea solamente por quién gana una interna, sino por quién hereda una estructura que inevitablemente deberá cambiar de conductor.


Ituzaingó: los Descalzo llevan décadas y aparece una mujer dispuesta a patear el tablero

En Ituzaingó la situación es diferente.

El intendente Pablo Descalzo transita su primer mandato y puede aspirar a otro. Su apellido, además, lleva décadas asociado al poder local.

Entre su padre, Alberto Descalzo, y él, la familia podría alcanzar alrededor de tres décadas de conducción municipal.

En Ituzaingó la renovación política tiene un problema bastante concreto: el apellido Descalzo todavía tiene un contrato electoral vigente.

Pero enfrente apareció Natalia Peluso, dirigente vinculada al Movimiento Evita y referente de Enamorate Ituzaingó.

Peluso busca disputar la candidatura peronista y convertirse en una alternativa frente a una estructura que lleva años dominando el municipio.

El desafío es gigantesco.

Una cosa es construir una referencia territorial y otra muy distinta es romper una estructura política que lleva décadas instalada.

Para desplazar a un apellido histórico no alcanza con tener ganas: hacen falta fiscales, concejales, estructura y votos.


El verdadero terremoto: 14 intendentes tienen fecha de vencimiento

Acá aparece el dato que puede cambiar absolutamente todo.

Si no se modifica la legislación bonaerense vigente, 14 intendentes de la Primera Sección no podrán buscar un nuevo mandato en 2027.

La lista incluye a:

  • Sebastián Abella, Campana.
  • Ariel Sujarchuk, Escobar.
  • Mauro García, General Rodríguez.
  • Leonardo Boto, Luján.
  • Leonardo Nardini, Malvinas Argentinas.
  • Ricardo Curutchet, Marcos Paz.
  • Juan Ignacio Ustarroz, Mercedes.
  • Gustavo Menéndez, Merlo.
  • Mariel Fernández, Moreno.
  • Lucas Ghi, Morón.
  • Federico Achával, Pilar.
  • Juan Andreotti, San Fernando.
  • Jaime Méndez, San Miguel.
  • Julio Zamora, Tigre.

Hay nombres que gobiernan desde 2015 y otros que llegaron en 2019.

El caso extremo es Ricardo Curutchet, que administra Marcos Paz desde 2003 y acumula seis mandatos consecutivos.

La ley no solamente amenaza una reelección: amenaza una generación completa de jefes territoriales.

Y ahí está el negocio político de 2027.

Cada intendente que no pueda presentarse tiene que elegir sucesor.

Y elegir sucesor significa decidir quién manejará el municipio, quién confeccionará las listas, quién presidirá el Concejo, quién manejará la estructura territorial y quién tendrá capacidad de negociar con Provincia y Nación.

El que controla la sucesión controla el futuro de la estructura.


El mapa de poder: 24 municipios, demasiados caciques y una sola lapicera

La distribución política de la Primera muestra algo interesante.

En 2025, un relevamiento de Poder Local ubicaba dentro del peronismo diferentes familias políticas: kicillofistas, cristinistas, massistas y dirigentes que buscaban una posición propia o intermedia. En ese mapa aparecían Fernando Moreira, Mario Ishii, Ricardo Curutchet, Lucas Ghi, Pablo Descalzo y Facundo Diz cerca del kicillofismo; mientras Mauro García, Damián Selci, Leonardo Boto, Juan Ustarroz, Gustavo Menéndez, Mariel Fernández y Juan Mancini aparecían más próximos al kirchnerismo.

En una zona intermedia quedaban Ariel Sujarchuk, Leonardo Nardini y Julio Zamora.

Y fuera del peronismo aparecían los gobiernos de Vicente López, Campana, San Isidro y Tres de Febrero, con distintas expresiones del PRO, LLA y aliados.

El problema del PJ no es solamente ganar la Primera: es decidir quién manda después de ganarla.


Malvinas Argentinas: Nardini, Vivona y una estructura que busca sobrevivir al intendente

Uno de los casos más interesantes es Malvinas Argentinas.

Leonardo Nardini gobierna desde 2015 y aparece entre los intendentes que deberán resolver su sucesión.

Su estructura tiene además una figura clave: Luis Vivona, senador provincial y uno de los dirigentes territoriales más importantes del distrito.

En 2025, Vivona fue parte de la lista de Fuerza Patria que consiguió cinco bancas en la Primera Sección.

Y Malvinas ofreció uno de los resultados más contundentes para el peronismo: Fuerza Patria consiguió alrededor de 65,4%, contra 24,9% de LLA, según los resultados difundidos por TN.

Malvinas tiene algo que todos quieren: votos, estructura y un oficialismo que sabe ganar elecciones.

Por eso no sorprende que Nardini mire hacia 2027.

El intendente quiere proyectarse hacia la Gobernación bonaerense y recientemente recibió a Sergio Uñac, quien pretende instalarse como candidato presidencial.

Dos dirigentes mirando hacia arriba.

Pero el problema de todos los intendentes que sueñan con cargos provinciales es siempre el mismo:

¿quién se queda con el municipio?


Pilar: Achával aparece como otro jugador fuerte

Federico Achával es otro de los intendentes de la Primera con proyección provincial.

Gobierna Pilar desde 2019 y fue reelegido en 2023. En 2025 volvió a mostrar fortaleza electoral: Fuerza Patria obtuvo más del 60% en el distrito, según datos publicados por DataClave.

En 2026 distintos medios comenzaron a mencionarlo como uno de los nombres que mira la sucesión de Kicillof.

El problema es que Achával también está alcanzado por la limitación de mandatos.

El intendente que quiere subir a La Plata primero tiene que decidir quién se queda con Pilar.

Y alrededor de su administración también hubo cuestionamientos y denuncias opositoras, entre ellas una presentada por Elisa Carrió y dirigentes de la Coalición Cívica por presuntas irregularidades en licitaciones y contrataciones. Esas acusaciones fueron denunciadas y no equivalen por sí mismas a una condena.


Moreno: Mariel Fernández también mira la Gobernación

En Moreno, la intendenta Mariel Fernández no oculta sus aspiraciones.

La dirigente del Movimiento Evita ya había planteado públicamente que estaría dispuesta a competir por la Gobernación en 2027.

Su nombre aparece así en la misma conversación donde se mencionan Katopodis, Achával, Menéndez, Nardini y otros dirigentes.

Pero nuevamente aparece la trampa de la Primera:

Fernández no podría buscar otro mandato municipal si no cambia la ley.

La Primera está fabricando candidatos provinciales a fuerza de prohibirles seguir siendo intendentes.


Merlo: Menéndez también quiere el sillón de Dardo Rocha

En Merlo, Gustavo Menéndez también blanqueó sus aspiraciones.

En marzo de 2026 dijo que le gustaría ser candidato a gobernador y sostuvo que había llegado el momento de que un intendente llegara a la Gobernación.

El problema es que Merlo es uno de los municipios más complejos del Conurbano y Menéndez carga con el desafío de transformar una estructura territorial gigantesca en una plataforma provincial.

El salto de Merlo a La Plata puede parecer corto en el mapa; electoralmente es un abismo.


San Fernando: el massismo todavía tiene una carta

El Frente Renovador tampoco desapareció.

Juan Andreotti gobierna San Fernando y fue reelecto en 2023 con 57,4%. Antes había ganado en 2019 con 63,2%.

Su apellido tiene además continuidad familiar: es hijo de Luis Andreotti, exintendente del distrito.

Y en 2026 comenzó a circular como uno de los nombres que Sergio Massa podría impulsar para la Gobernación.

Mientras los kirchneristas y kicillofistas se pelean, el massismo intenta recordar que todavía conserva territorio propio.


Escobar, Tigre, Mercedes y Marcos Paz: los otros municipios donde la sucesión será una batalla

En Escobar, Ariel Sujarchuk atraviesa una situación especialmente particular: lleva años de conducción y también está alcanzado por la limitación de mandatos.

En Tigre, Julio Zamora enfrenta otro problema: su municipio tiene una larga historia de disputas internas del peronismo y el vínculo con el massismo.

En Mercedes, Juan Ustarroz también deberá abandonar la posibilidad de una nueva candidatura si no cambia la normativa.

Y en Marcos Paz, Curutchet representa el caso extremo: seis mandatos desde 2003.

La renovación obligatoria puede terminar siendo la mayor interna peronista de la historia reciente del Conurbano.


La derecha también encontró una puerta

El peronismo ganó la Primera en 2025, pero cometería un error si interpreta ese resultado como una garantía eterna.

La Libertad Avanza obtuvo 37,01% y tres senadores, una cifra demasiado grande como para considerarla marginal.

Y además tiene un dato político relevante: Diego Valenzuela encabezó la lista libertaria y logró una banca.

El intendente de Tres de Febrero se convirtió así en una pieza importante del armado opositor.

La elección de 2025 mostró que el peronismo puede ganar ampliamente, pero también que existe una masa electoral antiperonista consolidada.

La Primera no es un feudo: es un territorio donde el peronismo tiene ventaja, pero ya no puede darse el lujo de dormirse.


La seguridad: el tema que puede romper cualquier relato

En julio de 2026, representantes de los 24 municipios se reunieron en Ituzaingó para discutir la reforma de la Ley de Seguridad bonaerense.

El encuentro reunió a intendentes de diferentes colores políticos y puso sobre la mesa la creación de policías municipales y el creciente papel de los gobiernos locales en prevención y seguridad.

No es casual.

Una encuesta de Proyección Consultores realizada antes de las elecciones de 2025 ubicaba a la inseguridad como principal preocupación en la Primera Sección, con 56,2%, seguida por ingresos con 41% e inflación con 28,1%.

El votante puede discutir ideología durante diez minutos; cuando vuelve a su casa mira la calle.

Ese dato debería estar en cada despacho donde se cocina la interna.

Porque mientras los dirigentes discuten Cristina, Kicillof, Massa, nombres y candidaturas, el electorado tiene una agenda bastante menos romántica.

Seguridad.

Ingresos.

Inflación.

Trabajo.

Servicios.

La rosca tiene una agenda; la calle tiene otra.


El problema que nadie quiere discutir: la ley

La limitación de mandatos fue aprobada en 2016 y modificada en 2021. La reforma permitió que el mandato iniciado en 2019 fuera considerado como el primero de los dos períodos consecutivos permitidos.

Las elecciones de 2027 serán el primer gran test de esa limitación aplicada a los intendentes.

Por eso el debate sobre una eventual modificación de la ley aparece una y otra vez.

Y no solamente por razones jurídicas.

La discusión es política hasta la médula.

Si se modifica, varios intendentes podrían intentar continuar.

Si no se modifica, 63 de los 135 jefes comunales bonaerenses quedarían impedidos de buscar otra reelección, entre ellos 14 de la Primera Sección.

Una ley puede ordenar la alternancia, pero también puede desencadenar una guerra por las sucesiones.


El tablero de 2027

La Primera Sección llega a 2027 con varias capas superpuestas.

Primero, Kicillof contra Cristina.

Después, intendentes contra intendentes.

Más abajo, candidatos contra los sucesores.

Y finalmente, todos contra la posibilidad de que LLA convierta su 37% de 2025 en una estructura territorial permanente.

La elección no empezó, pero las candidaturas ya están ocupando todos los escritorios.

Katopodis mira San Martín y la Gobernación.

Sabbatella quiere recuperar Morón.

Ghi busca sostener su espacio.

Marinucci espera la oportunidad del massismo.

Peluso quiere romper la hegemonía Descalzo.

Achával aparece con proyección provincial.

Mariel Fernández mira La Plata.

Menéndez también.

Andreotti aparece como carta massista.

Nardini busca instalarse como candidato provincial.

Y detrás de cada uno existe la misma pregunta:

¿quién se queda con el municipio?


La Primera Sección es el verdadero campo de batalla del PJ

La nota de DataClave acierta en algo fundamental: la interna peronista ya no es un problema exclusivamente nacional o provincial.

Bajó hasta los Concejos Deliberantes.

Entró en los gabinetes.

Se metió en las estructuras territoriales.

Y empezó a romper bloques.

Morón es el ejemplo más evidente.

San Martín puede convertirse en otro.

Ituzaingó empieza a mostrar síntomas.

Y el calendario electoral todavía está lejos.

La guerra por 2027 empezó mucho antes de que aparezcan las boletas.

El peronismo tiene una ventaja formidable: ganó la Primera con más de diez puntos de diferencia en 2025 y consiguió cinco de las ocho bancas en juego.

Pero también tiene un problema formidable: está obligado a reemplazar a buena parte de sus propios jefes territoriales y todavía no resolvió quién conducirá el espacio provincial.

La pregunta ya no es quién tiene más intendentes.

La pregunta es quién conseguirá convertir esos intendentes en una estructura política coherente.

Porque en la Primera Sección no alcanza con tener votos.

Hay que tener territorio.

Y el territorio, en el Conurbano, no se regala.

Se pelea casa por casa, concejal por concejal y municipio por municipio.


Lo que tenés que saber sobre la Primera Sección Electoral

  • 24 municipios integran la Primera Sección.
  • El padrón de 2025 rondó los 4,9 millones de electores; otras publicaciones lo ubicaron en aproximadamente 4,7 millones según el padrón definitivo y el corte utilizado.
  • Representa alrededor del 35% del padrón bonaerense.
  • Elige 8 senadores provinciales.
  • En 2025 Fuerza Patria obtuvo 47,47% y cinco bancas.
  • LLA consiguió 37,01% y tres bancas.
  • La participación fue de 60,36% en el escrutinio provisorio citado.
  • 14 intendentes de la sección están alcanzados por el límite de mandatos para 2027 si no cambia la legislación.
  • El caso extremo es Ricardo Curutchet, intendente de Marcos Paz desde 2003.
  • Entre los municipios donde se perfilan internas especialmente visibles aparecen San Martín, Morón e Ituzaingó.
  • La inseguridad fue señalada como la principal preocupación en una medición de Proyección Consultores, con 56,2%.
  • El peronismo enfrenta una interna transversal entre sectores vinculados a Cristina Kirchner, Axel Kicillof, Sergio Massa y dirigentes territoriales que buscan autonomía.
  • La elección de 2027 definirá mucho más que intendencias: también puede determinar quién tendrá capacidad territorial para disputar la Gobernación y quién controlará una parte decisiva de la Legislatura bonaerense.
Más Noticias

NEWSLETTER

Suscríbase a nuestro boletín de noticias