La carrera presidencial hacia las elecciones de 2027 comenzó a proyectar sus primeras mediciones de opinión pública con un escenario de paridad absoluta entre las dos principales fuerzas políticas del país.
El último relevamiento nacional elaborado por la consultora Synopsis —realizado entre el 10 y el 18 de agosto sobre una muestra de 1.224 casos a nivel nacional— registró un 35,7% de intención de voto para el peronismo frente a un 35,5% para La Libertad Avanza (LLA).
Con una brecha de tan solo dos décimas porcentuales y un margen de error estadístico de ±2,8%, la medición configura un empate técnico que expone la polarización del electorado. En el desglose de fuerzas menores, la izquierda se posicionó en un 7,1%, el PRO alcanzó el 6,1%, la categoría "Otro" reunió 5,3% y Provincias Unidas sumó 2,4%, mientras que el segmento de indecisos se ubicó en el 7,9%.
El estudio de Synopsis revela un factor clave al analizar el sesgo del electorado respecto a qué espacio no quisiera que ganara las elecciones ("voto anti"). La Libertad Avanza concentra un 47,3% de rechazo, mientras que el peronismo registra un 36,7%. Esta brecha de más de diez puntos porcentuales en el nivel de rechazo expone los límites del oficialismo para expandir su base electoral en una eventual instancia de balotaje.
Asimismo, el sondeo detectó una demanda social orientada a la modificación del rumbo actual: el 60,2% de los consultados manifestó preferir un cambio, frente a un 35,6% que optó por la continuidad del modelo y un 4,1% que no precisó postura.
En relación con el núcleo de apoyo al Presidente, un 22,6% afirmó que votaría por Javier Milei "sí o sí", mientras que un 17,2% se inclinaría por el mandatario al considerar que "no hay una opción mejor", elevando el techo potencial oficialista al 39,8%.

El relevamiento abordó de manera directa el impacto del liderazgo de Cristina Fernández de Kirchner de cara a la construcción de candidaturas. Ante la consulta sobre si preferirían que la exmandataria se presente como candidata en 2027, el 63% de la población general respondió de forma negativa, mientras que un 31,3% lo hizo afirmativamente.
Sin embargo, al medir la variable exclusivamente dentro del electorado kirchnerista, los números exhiben una tendencia opuesta: el 69,6% de los votantes K apoya una postulación de Fernández de Kirchner, contra un 23,7% que prefiere su repliegue.
Esta asimetría refleja la dicotomía del espacio opositor, dividido entre la capacidad de movilización interna de su principal figura y la necesidad de perforar los techos electorales para captar al votante independiente.