Los indicadores del mercado de trabajo en la Argentina registran una señal de máxima preocupación. De acuerdo con los registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado privado registrado cerró el mes de junio con una nueva caída, alcanzando una secuencia de 13 meses consecutivos de retroceso.
El fenómeno —que comenzó en junio de 2025— configura la racha descendente más prolongada desde que se inició la serie estadística oficial en 2009.
Durante el mes de junio se registró una pérdida neta de 12.260 empleos asalariados registrados, distribuidos en 6.261 puestos en el sector privado, 5.127 en la administración pública y 872 en el personal de casas particulares.
Al ampliar el período de análisis desde noviembre de 2023, la contracción acumulada alcanza los 354.128 puestos de trabajo registrados menos en el consolidado general.

El desglose sectorial expone que la pérdida del trabajo formal se concentró de manera crítica en los sectores dedicados a la producción y la infraestructura.
La industria manufacturera registra una pérdida aproximada de 88.500 puestos desde el inicio de la actual gestión nacional, con una tasa de uso de la capacidad instalada que, según datos del INDEC, se ubicó en torno al 59,1% en junio, manteniendo cuatro de cada diez instalaciones sin actividad productiva.
Por su parte, el rubro de la construcción acumula una pérdida de 62.700 puestos formales, impulsada por la paralización de la obra pública financiada por la Nación y una dinámica de la inversión privada que no logró compensar la baja.
Entre ambas ramas justifican más de 151 mil empleos destruidos, lo que representa más del 61% de la baja absoluta del sector privado. La sangría laboral alcanzó además a rubros como transporte (-25.700), actividades inmobiliarias (-24.500), comercio (-13.600) y hoteles y restaurantes (-10.900).

El retroceso del empleo privado se extendió a 22 de las 24 jurisdicciones del país. La Provincia de Buenos Aires se posiciona como el distrito con mayor pérdida absoluta, acumulando una baja cercana a los 90 mil puestos de trabajo privados formales desde noviembre de 2023. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la cifra asciende a 45 mil empleos menos, concentrando entre ambas jurisdicciones más de la mitad del deterioro nacional.
En el interior productivo, Córdoba (-18.500 puestos), Santa Fe (-16.000) y Misiones (-12.000) evidencian el alcance federal de la recesión. Las cifras globales devuelven la cantidad total de asalariados privados registrados (ubicada en torno a los 6,13 millones) a guarismos equivalentes a los registrados a fines de 2014, anulando más de una década de expansión en una economía con mayor masa poblacional.

