El costo de vida para los sectores de menores recursos volvió a exhibir un incremento superior al promedio general de precios. De acuerdo con el último reporte presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños necesitó en agosto $1.605.497,35 para adquirir la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer por debajo de la línea de pobreza.
Para no situarse en condición de indigencia, ese mismo grupo familiar requirió un ingreso mínimo de $726.469,38, monto que cubre exclusivamente la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
En el transcurso de un solo mes, la canasta total sumó $40.781 adicionales a las exigencias presupuestarias del hogar de referencia, mientras que la alimentaria requirió $18.453 más respecto de las mediciones de julio.
El dato metodológico más alarmante del informe reside en la divergencia entre la variación de la Canasta Básica y el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Mientras la inflación general de agosto se posicionó en el 1,7%, tanto la CBA como la CBT registraron un incremento del 2,6%, marcando una aceleración 0,9 puntos porcentuales por encima del nivel general.
Esta tendencia se replica en las comparaciones de plazo más amplio. En el acumulado interanual, la canasta alimentaria avanzó un 39,6% y la total un 38,3%, frente a un IPC general que sumó 33,5%. La diferencia responde al impacto directo de rubros esenciales como verduras, tubérculos, legumbres, frutas, pan y cereales, bienes con alta ponderación en las familias que destinan casi la totalidad de su presupuesto a consumos de primera necesidad.
El organismo estadístico detalla que las necesidades de ingresos varían sustancialmente según la escala de cada hogar:
Adulto equivalente (persona sola): requirió $519.578 para no ser pobre y $235.103 para no ser indigente.
Hogar de 3 integrantes: necesitó $1.278.162 para superar la línea de pobreza y $578.354 para la alimentaria.
Hogar de 5 integrantes: alcanzó una frontera de pobreza de $1.688.629 y de $764.085 para la indigencia.
Superar estadísticamente el umbral de la Canasta Básica Total no constituye un indicador directo de pertenencia a la clase media ni garantiza una situación económica holgada. La CBT mide un nivel de consumo mínimo por ingresos que no contempla gastos extraordinarios como alquileres altos, medicina de alta complejidad ni pasivos financieros preexistentes.