En un contexto de creciente morosidad, 17 provincias han decidido actuar por su cuenta, lanzando planes de refinanciación de deudas ante la inacción del Gobierno y el Congreso. Mientras se discuten más de 30 proyectos en el Congreso, el Ejecutivo considera que la morosidad es un asunto privado que no requiere intervención estatal.
Un informe de IERAL, de la Fundación Mediterránea, revela que estas iniciativas provinciales buscan aliviar la carga de muchas familias que enfrentan dificultades económicas. A pesar de que el crédito en Argentina sigue siendo bajo y no representa un riesgo inmediato para el sistema financiero, la preocupación por la morosidad es palpable y justificada.
Las provincias han implementado diversas modalidades de refinanciación. Por ejemplo, en Buenos Aires, el Banco Provincia ofrece tasas fijas que oscilan entre el 39% y el 50% TNA, mientras que en CABA, el Banco Ciudad aplica una tasa máxima del 35% TNA. Otras provincias, como Córdoba y Chaco, también han establecido planes con tasas competitivas y plazos flexibles.
El informe destaca que los bancos, especialmente los públicos, están liderando el proceso de refinanciación, ofreciendo nuevos créditos en condiciones más accesibles. Sin embargo, se advierte que el Estado debe facilitar, no interferir, en estos procesos. La propuesta de una ley nacional que apoye estas iniciativas provinciales podría ser clave para mejorar la situación.
“Las iniciativas que buscan generar las condiciones para que los créditos en mora se refinancien voluntariamente son una manera eficiente de resolver el problema”, señala el informe. Sin embargo, también se enfatiza que cualquier medida no debe tener un costo fiscal significativo y debe evitar desalentar la oferta de crédito futura.