Polarización electoral: La reciente visita de Axel Kicillof a Nueva York ha desatado una intensa campaña comunicacional desde la Casa Rosada, que busca contrastar su agenda con la del presidente Javier Milei. En un contexto electoral cada vez más polarizado, el Gobierno ha identificado a Kicillof como el precandidato peronista más relevante para enfrentar en un eventual balotaje. “Un balotaje con un ultra es lo mejor para nosotros”, afirman desde el entorno oficial.
La estrategia se ha evidenciado en las críticas lanzadas por figuras del oficialismo, quienes han calificado a Kicillof de “pelotudo” por su decisión de asistir a reuniones con inversores mientras Milei participaba en la Asamblea General de la ONU. Esta confrontación no es casual; el Gobierno busca aprovechar la imagen de Kicillof, quien, a pesar de su reciente lanzamiento como candidato presidencial, enfrenta un estigma por su vinculación con el kirchnerismo.
El viaje de Kicillof coincide con un aumento del Riesgo País, que ha subido ocho ruedas consecutivas. Milei ha utilizado esta situación para criticar al gobernador, sugiriendo que su presencia en Nueva York ha contribuido a la inestabilidad económica. “Aparece en la zona de los 500, sube y fluctúa, pero si aparecen pelotudos hablando por Nueva York, sube”, declaró Milei, evidenciando la tensión entre ambos líderes.
Gracias @ZohranKMamdani por invitarnos a compartir un encuentro con el presidente del gobierno de España, @sanchezcastejon y representantes de distintos países que participan de la Asamblea General de la ONU.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) September 23, 2026
Para alcanzar un orden internacional basado en la justicia social, la… pic.twitter.com/FASTq03Ym4
Mientras tanto, el Gobierno intenta transmitir un mensaje de calma a los inversores, asegurando que hay un “colchón de reservas” y que la dolarización de carteras es significativa. Sin embargo, la economía argentina muestra señales mixtas, con un PBI que cayó un 0,6% en el segundo trimestre y un aumento de la informalidad laboral al 45%.
En este contexto, la Casa Rosada parece decidida a utilizar la figura de Kicillof como un recurso para fortalecer su narrativa electoral, a pesar de los riesgos que esto conlleva en un panorama económico incierto.