La crisis financiera volvió a golpear de lleno a Gimnasia y Esgrima La Plata en septiembre de 2026. El plantel profesional reclamó salarios pendientes de julio y agosto —con diferencias que, según distintas fuentes, alcanzan también conceptos de junio— y la conducción encabezada por Carlos Anacleto debió sentarse con los jugadores para prometer una regularización.
Ahora apareció otro elemento explosivo: en el que se informó que Leonardo Scatturice no habría cumplido con pagos comprometidos con el club dentro del desembarco comercial asociado a OCA y Flybondi. La plata prometida y la plata efectivamente disponible parecen habitar dos mundos diferentes.
El vínculo había sido presentado meses atrás como una inyección importante para las arcas albiazules. El acuerdo negociado con el grupo encabezado por Scatturice contemplaba, según información publicada entonces, US$400.000 en patrocinio hasta febrero de 2027: US$300.000 correspondientes a OCA y otros US$100.000 de Flybondi.
🔥Arde el bosque | ⚽️Jugadores de Gimnasia no ven un peso hace tres meses y el q casi cobra es el presidente mileísta Anacleto, que prometió millones de dólares y no cambió ni un inodoro🚽
— La Movida Platense (@movida_platense) September 25, 2026
🚩El árbitro Penel salió a pedir perdón por el gol anulado hace 3 años x offside de corner. pic.twitter.com/gDj72z7Idh
Ambas compañías quedaron asociadas comercialmente a Gimnasia en medio del crecimiento empresarial de Scatturice y de sus vínculos públicos con figuras del Gobierno nacional. El problema aparece cuando el anuncio luce mucho mejor en la foto que el dinero disponible en la caja. Fuentes de la dirigencia habían negado además que Federico Sturzenegger hubiese actuado como intermediario del convenio.
La información conocida ahora debe separar hechos comprobados de responsabilidades todavía atribuidas por fuentes periodísticas. Que Gimnasia mantiene atrasos salariales está confirmado por varios medios:
Doble Amarilla informó deudas correspondientes a julio y agosto y conceptos pendientes de junio; 0221 señaló que parte del plantel había cobrado julio pero todavía quedaban obligaciones de ese mes y agosto; y El Día describió problemas que alcanzaban también a trabajadores de UTEDYC y otras áreas de la institución. La crisis de caja, por lo tanto, no es una versión ni una operación: atraviesa diferentes estructuras del club.
La tensión terminó entrando al vestuario después del empate 2 a 2 frente a Banfield. Los futbolistas reclamaron explicaciones y distintas reconstrucciones describieron una discusión con la conducción albiazul, aunque existen diferencias sobre la intensidad del episodio: desde Gimnasia relativizaron las versiones de una pelea, mientras otros medios hablaron de recriminaciones y fuertes cruces.
Cuando un jugador tiene que discutir su salario después de competir, el problema administrativo ya invadió el terreno deportivo. La dirigencia posteriormente asumió el compromiso de avanzar con pagos para descomprimir el conflicto.
Y la situación excede ampliamente al vestuario profesional. El Día informó que trabajadores enrolados en UTEDYC habían percibido apenas el 35% del salario de agosto, mientras también existían obligaciones pendientes en fútbol infantojuvenil, femenino y otras actividades del club.
Paralelamente, la dirigencia esperaba ingresos de operaciones deportivas que todavía no habían llegado a la tesorería. Gimnasia está compitiendo arriba mientras abajo hace equilibrio con una caja que continúa respirando con dificultad. Ese contraste vuelve especialmente sensible cualquier demora vinculada con patrocinadores presentados como parte de la reconstrucción económica.
Por eso la información publicada por LPO coloca ahora el foco sobre Scatturice y, al mismo tiempo, obliga a la conducción de Anacleto a dar precisiones: cuánto debía ingresar por los acuerdos comerciales, cuánto efectivamente ingresó, qué vencimientos están pendientes y qué incidencia real tuvieron esos fondos en la crisis salarial.
No alcanza con anunciar sponsors, inversores o nuevos negocios cuando empleados y futbolistas esperan cobrar. En un club golpeado durante años por sus problemas financieros, la transparencia vale tanto como cualquier cheque. Gimnasia necesita resolver los salarios; sus socios, además, necesitan saber exactamente qué ocurrió con el dinero que debía entrar.