La interna entre Jorge Macri y Mauricio Macri terminó por dinamitar una caja estratégica dentro del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Mediante el Decreto 346 firmado el 1 de octubre, el Ejecutivo porteño formalizó la renuncia de Ezequiel Sabor a la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano.
La salida del funcionario —histórico cuadro del expresidente en Argentina— expuso que en los pasillos de Uspallata exige un test implacable de alineamiento: exigen gestos de lealtad hacia Jorge Macri.
La vacancia en dicha Secretaría paraliza la caja que artikula las 15 comunas y el despliegue territorial en la Capital Federal. Fuentes del espacio confirman que desde el entorno del mandatario porteño esperaban un "acto de amor" que marcara distancia de la conducción partidaria nacional.
La demora en oficializar al reemplazante desnuda que la rosca no gira en torno a antecedentes administrativos, sino sobre cuál terminal política dominará las estructuras barriales con miras al 2027.
La vacante desató un tironeo entre las distintas facciones de la Unión Pro-Propuesta Republicana. En el radar de las negociaciones ingresó la figura del bético Daniel Angelici, impulsando nombres como Francisco Quintana y Waldo Wolff para rebalancear el peso de las bancadas en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Otra alternativa técnica apunta a la promoción interna de Maximiliano Corach, quien ya revista como subsecretario y posee la venia del esquema comunal.
En las oficinas del Palacio Municipal toman como parámetro el caso del jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, quien logró migrar del macrismo primigenio al núcleo duro del intendente en uso de licencia de Vicente López.
Pese a perder su silla en la Secretaría, Sabor continuará como director en el Banco Ciudad y armador electoral. La falta de consenso interno confirma que las dos terminales del apellido en la Provincia de Buenos Aires ya no garantizan una misma conducción.
La disputa por la articulación barrial demuestra la debilidad institucional que atraviesa la fuerza política en su bastión histórico. Para el jefe de Gobierno, consolidar un dispositivo propio resulta indispensable para no quedar relegado frente a los armados nacionales.
Sin embargo, la persistente influencia del expresidente obtura cualquier nombramiento que pretenda desconocer la historia partidaria, sumiendo a las 15 comunas en un abismo burocrático donde la rosca familiar posterga la gestión.
El recambio de nombres se transformó en una radiografía de la división de fuerzas que paraliza al oficialismo porteño. Con la mira puesta en el calendario electoral que se avecina, los casilleros del mapa comunal continuarán sin dueño definitivo hasta que se resuelva la paridad de poder. Mientras tanto, el Boletín Oficial formaliza renuncias pero esconde la crisis de una fuerza que mide su lealtad antes que la eficiencia.
Oficialización de salida: El Decreto 346 formalizó la renuncia de Ezequiel Sabor en la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano.
Interna feroz: La salida responde a la exigencia de Jorge Macri de gestos de alineamiento directo frente a la influencia de Mauricio Macri.
Silla estratégica: La Secretaría administra la relación con las 15 comunas y el despliegue territorial de la Capital Federal.
Candidatos en pugna: Suenan Waldo Wolff, Francisco Quintana y la opción interna de Maximiliano Corach, con aval del "Tano" Angelici.
Cargos retenidos: Sabor seguirá como director del Banco Ciudad y secretario general del PRO porteño pensando en 2027.