El jefe comunal resolvió congelar su banca en el Senado de la Provincia de Buenos Aires para regresar formalmente en octubre de 2026 a la intendencia de General Pueyrredon. Acorralado por la multiplicada exigencia de seguridad en Mar del Plata, las cuentas rojas del municipio y la rosca sucesoria de 2027, la figura del oficialismo abandona la Quinta Sección Electoral para recuperar el control de la lapicera territorial.
El movimiento pone fin al interinato de Agustín Neme, quien debió capear semanas críticas atravesadas por homicidios e ingresantes a viviendas en la zona costera.
Aunque Guillermo Montenegro argumentó que el deterioro del orden público exige su presencia en el despacho principal, lo cierto es que nunca renunció a la intendencia en Argentina: simplemente utilizó el recurso de la licencia ejecutiva votada en 2025 para volverse al sillón principal de Mar del Plata.
Atribuir la vuelta exclusivamente a los episodios delictivos oculta el desequilibrio en el Palacio Municipal. Las coberturas presupuestarias locales certifican que el distrito encadena tres ejercicios con resultado negativo, con un déficit consolidado en 2025 superior a los $16.000 millones de pesos.
El retorno se produce además tras haberse enfriado los trascendidos que lo ubicaban en el Gabinete Nacional, dejando en evidencia que la proyección nacional en la Rosada no prosperó.
El reacomodamiento obliga a Agustín Neme a reincorporarse al Concejo Deliberante, desplazando las piezas en la alianza entre el PRO y La Libertad Avanza. Impedido de buscar una reelección en 2027 por el régimen legal vigente, Montenegro necesita moldear a su heredero político, anotando en esa carrera al secretario Fernando Muro.
Quien pretenda conducir los destinos marplatenses deberá demostrar capacidad para gobernar un municipio con la caja exhausta.
La fugaz incursión por la Cámara de Senadores de la Provincia de Buenos Aires deja expuesta la fragilidad de las candidaturas testimoniales o de paso. La asunción de la suplente María Luján Fiego en la banca seccional completará el trámite administrativo de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.
En el territorio, la verdadera contienda pasa por determinar si el histórico referente del espacio es capaz de ordenar el descalabro financiero antes de la temporada estival.
El tablero político de la costa atlántica ingresa en una etapa de definición acelerada. De vuelta en el Palacio San Martín marplatense, Guillermo Montenegro intentará renegociar el envío de efectivos con las fuerzas provinciales y coordinar partidas de refuerzo antes del verano. Con la vista puesta en las próximas elecciones locales, el dirigente entiende que la única garantía para incidir en las listas es ejercer el poder desde el propio municipio.