El debate por la distribución de los fondos públicos entre el Gobierno nacional y la Provincia de Buenos Aires sumó un riguroso análisis técnico. Un informe elaborado por el director del Banco Provincia y exsenador bonaerense, Marcelo Daletto, determinó que los giros automáticos enviados por la administración de Javier Milei al gobernador Axel Kicillof se mantuvieron en niveles de relativa estabilidad.
Durante los primeros nueve meses de 2026, las partidas registraron un ajuste del 0,4% real por debajo de la inflación, sumando un total acumulado de $13,3 billones de pesos. Las transferencias automáticas están estables.
El relevamiento —sustentado en registros oficiales del Ministerio de Economía de la Nación— precisó que la recaudación correspondiente a la Coparticipación Federal de Impuestos (Ley 23.548) sufrió un retroceso interanual acumulado del 3,4% en términos reales. Dicho indicador representa el 62,3% de la caja girada al territorio conducido desde La Plata.
Sin embargo, la brecha negativa iniciada a comienzos de año logró recortarse de manera progresiva, pasando de una profunda contracción del 30,3% en el primer trimestre al guarismo actual en Argentina. La caída de coparticipación se desaceleró.
La neutralización del déficit de la Coparticipación Federal de Impuestos obedeció al comportamiento de las partidas asignadas por leyes especiales. El grupo de asignaciones compuestas por la Compensación del Consenso Fiscal y el Fondo de Financiamiento Educativo alcanzó un incremento real del 4,6% interanual.
Este universo de recursos con afectación específica explicó el 37,7% restante de las transferencias recibidas en la Provincia de Buenos Aires, logrando compensar la retracción de los tributos de masa coparticipable. Leyes especiales compensaron la baja.
El informe de Daletto remarcó que el Poder Ejecutivo de la Nación carece de potestades discrecionales para recortar o manipular estas remesas, al estar reguladas de forma automática por la normativa vigente. Frente a los habituales reclamos de la gobernación por los giros no automáticos y la parálisis de la obra pública, los números de la Ley de Coparticipación confirman un flujo financiero previsible.
En los despachos bonaerenses reconocen que los recursos actuales no generan margen de superávit, pero permiten mantener la estructura operativa del Estado provincial.
🚨 Las transferencias de Milei a Kicillof se mantienen estables A septiembre de 2026 registraron una variación negativa de apenas el 0,4% real. Los números indican que no sobra plata en la Provincia, pero que, si comparamos con lo recibido el año pasado, tampoco falta. Mirá los detalles acá 👇 https://t.co/y6bjYymXG6
— Marcelo Daletto (@MarceloDaletto) October 7, 2026
El balance definitivo de los recursos de la masa coparticipable demuestra la resistencia del marco legal federal ante las diferencias ideológicas de la coyuntura. Mientras la gestión de Axel Kicillof continúa reclamando la restitución de fondos fiduciarios discontinuados, la actualización de las transferencias automáticas por inflación evitó un colapso en la tesorería.
La estabilidad en los envíos de dinero le otorga un piso de previsibilidad al presupuesto provincial, en un escenario donde la recaudación propia corre detrás de los precios.
La presentación de estas cifras impone mesura a la retórica del enfrentamiento entre la Casa Rosada y la gobernación bonaerense. Al no registrar pérdidas significativas de partidas automáticas respecto de 2025, el margen de maniobra fiscal dependerá del rigor con el que se administre la caja local.
Con el cierre del ejercicio anual a la vista, las cifras certifican que los recursos legales ingresan en tiempo y forma, garantizando los giros que corresponden por ley.
