La posible irrupción de Juan Sebastián Verón en la pelea por la gobernación de la provincia de Buenos Aires empezó a ocupar conversaciones en los despachos políticos de La Plata.
El presidente de Estudiantes reconoció que recibió ofrecimientos para competir por distintos cargos, incluso el de gobernador, mientras la consultora DC Consultores comenzó a evaluar su proyección electoral.
La Brujita todavía no anunció una candidatura, pero su nombre ya circula en la discusión sobre quién sucederá a Axel Kicillof en 2027. El enfrentamiento con Claudio Chiqui Tapia, su gestión al frente del club y sus vínculos con dirigentes de diferentes partidos explican buena parte del interés que despierta.
La trayectoria de Verón como futbolista y presidente de Estudiantes, le otorgó una exposición pública que excede ampliamente los límites de La Plata. Su confrontación con la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) sumó un componente político a esa visibilidad, especialmente por sus diferencias con Tapia y sus posiciones favorables a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
El conflicto futbolístico abrió una conversación sobre su posible papel fuera del deporte, aunque popularidad y experiencia dirigencial no equivalen automáticamente a un proyecto de gobierno. Por ahora, el propio Verón mantiene su actividad institucional en Estudiantes y no formalizó una postulación.
La consultora DC Consultores, dirigida por Aníbal Urios, viene realizando mediciones sobre figuras ajenas a la dirigencia partidaria tradicional en La Plata. Según la información publicada por La Política Online, los registros vinculados con Verón lo ubican en un rango de 20 a 26 puntos de intención de voto en la capital provincial, con 30% de imagen positiva.
Esos números corresponden a sondeos locales y no pueden trasladarse a una eventual elección bonaerense, que comprende 135 municipios y un electorado mucho más amplio. La consultora anticipó que comenzaría a medirlo a escala provincial, pero todavía no se difundieron resultados equivalentes para todo el distrito.
Uno de los dirigentes que expresó públicamente interés por la proyección política de Verón fue el multimillonario Héctor Nieves, cajero histórico del enorme gremio estatal bonaerense UPCN, secretario adjunto de la CGT Regional La Plata, Berisso y Ensenada e integrante de la conducción de Estudiantes.
Meses atrás sostuvo que el exfutbolista estaba preparado para desempeñarse como dirigente político nacional. También promovió su figura mediante materiales distribuidos en el estadio de 1 y 57 y pintadas en distintos sectores de La Plata. La iniciativa revela que existen dirigentes dispuestos a impulsar su nombre, aunque todavía no constituye un armado electoral formal.
Otro espacio mencionado en las conversaciones es la Fundación Estudiantes de La Plata, que desarrolla actividades sociales y reúne a dirigentes con trayectorias políticas diferentes.
Allí aparecen figuras como Juan Mincarelli, de Berisso, y Esteban Spivak, de Ensenada. La diversidad de vínculos permite comprender por qué Verón mantiene interlocución con distintos sectores, pero también plantea interrogantes sobre cómo se organizaría una candidatura partidaria sin trasladar las disputas políticas al club.
La conducción de Estudiantes reúne dirigentes identificados con el peronismo, el kicillofismo, LLA y el PRO.
En las últimas horas también circularon versiones sobre la participación de Matías “el Turco” Sejem, exdirector ejecutivo del Estadio Único durante la gestión provincial de Daniel Scioli, en un eventual armado electoral de Verón.
Sejem integró el grupo que trabajó en la lista que llevó a la Brujita a la presidencia de Estudiantes en 2014 y mantuvo vínculos con la administración bonaerense. Su trayectoria explica que aparezca mencionado en las conversaciones políticas, pero el propio dirigente negó estar organizando una candidatura. Consultado por La Política Online, aseguró que es amigo de Verón y que hace años no trabaja en política.
La desmentida marca una diferencia importante entre las versiones que circulan y los movimientos efectivamente confirmados. Hasta el momento, no se conoce una estructura electoral anunciada por Verón, una alianza partidaria definida ni una plataforma de gobierno.
El interés de operadores y dirigentes existe, pero todavía no se transformó en una decisión pública del presidente de Estudiantes. El propio exfutbolista admitió que recibió llamados de diferentes sectores políticos y sostuvo que algunos ofrecimientos llegaron incluso para competir por la Gobernación.
El enfrentamiento entre Verón y Claudio Tapia se convirtió en uno de los elementos más visibles de su proyección pública. El presidente de Estudiantes mantiene diferencias con el modelo de conducción de la AFA y expresó posiciones favorables a mecanismos de inversión privada en los clubes, un debate que enfrenta a dirigentes del fútbol argentino.
La controversia lo ubicó en una discusión que también tiene protagonistas dentro del Gobierno nacional, pero eso no significa que Verón haya definido una pertenencia política libertaria. Su relación con diferentes espacios muestra una trayectoria de contactos más amplia.
Esa amplitud quedó reflejada en una actividad realizada en Ensenada durante enero, cuando Verón participó de una celebración de Reyes Magos organizada por la fundación del club.
Allí elogió al intendente Mario Secco, uno de los dirigentes más cercanos a Axel Kicillof. El episodio demuestra que sus vínculos institucionales no se limitan a los sectores que respaldan las SAD o cuestionan a Tapia. También ayuda a explicar por qué distintos actores políticos pueden encontrar puntos de contacto con su figura, aunque sus posiciones partidarias sean diferentes.
La posibilidad de una candidatura de Verón aparece mientras el peronismo bonaerense discute cómo ordenar su oferta para 2027. Kicillof no podrá presentarse a una nueva reelección consecutiva y distintos dirigentes de su espacio comenzaron a desarrollar actividades políticas en la provincia.
Entre los nombres mencionados aparecen Julio Alak, Gabriel Katopodis, Jorge Ferraresi, Carlos Bianco y Fernando Espinoza, aunque no todos confirmaron formalmente sus candidaturas.
La sucesión del gobernador ya genera movimientos dentro del oficialismo provincial, independientemente de que Verón termine o no incorporándose a la competencia. En el espacio de La Libertad Avanza también se discuten alianzas con el PRO y otros sectores para disputar la Gobernación. Entre los dirigentes mencionados en esas conversaciones figuran Diego Santilli y Sebastián Pareja.
El escenario bonaerense combina negociaciones partidarias, dirigentes territoriales y nombres provenientes de actividades ajenas a la política tradicional. Sin embargo, todavía falta definir candidaturas, alianzas y reglas de competencia, por lo que las especulaciones actuales deben distinguirse de las decisiones efectivamente adoptadas.
Para Verón, una eventual candidatura implicaría afrontar preguntas que no aparecen en la gestión cotidiana de un club de fútbol. La provincia de Buenos Aires reúne 135 municipios y desafíos vinculados con seguridad, salud, educación, infraestructura, producción, empleo y administración de recursos públicos.
El reconocimiento deportivo puede facilitar la visibilidad de una figura, pero no sustituye la necesidad de presentar equipos, propuestas y posiciones sobre los problemas del territorio. Esa discusión recién podría desarrollarse plenamente si el presidente de Estudiantes decidiera abandonar la indefinición electoral.
Por ahora, la noticia política es que Juan Sebastián Verón dejó de ser mencionado únicamente como una figura del fútbol y comenzó a ser considerado en sondeos y conversaciones sobre la sucesión bonaerense.
Su reconocimiento de que recibió ofertas, las iniciativas de dirigentes cercanos y las mediciones locales explican el interés. La incógnita no está resuelta: Verón deberá decidir si mantiene su protagonismo institucional en Estudiantes o si convierte esas conversaciones en una candidatura concreta. Hasta entonces, su nombre forma parte del debate político, pero no de una competencia electoral formalizada.