Un nuevo escándalo por el maltrato de equipajes sacude la atención al cliente en Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El periodista Tomás Díaz Cueto denunció públicamente a la aerolínea LATAM Airlines y a la rampa Intercargo tras aterrizar en Argentina procedente de Brasil.
El pasajero documentó que su valija fue devuelta con severos destrozos, recibiendo como única respuesta por parte de los empleados que el daño no sería reconocido mientras la maleta sirviera para guardar cosas.
El incidente escaló cuando el usuario exigió la confección del formulario de daño de equipaje en el Aeroparque Jorge Newbery. Según el relato difundido por la víctima, el personal de la compañía aérea se negó a iniciar la cobertura del perjuicio amparándose en una regla absurda.
Los agentes le indicaron que el bolso debía estar destruido por completo para efectuar un rembolso, asegurando que "si todavía cierra, la valija te sirve".
Volví de Brasil y resulta que a los empleados de @LATAM_ARG e @intercargoARG les gusta jugar con las valijas de la gente como si fueran bolsas en un puerto. Incluso le mostré a la gente de LATAM el accionar vergonzoso con las valijas del avión y me respondieron: “si todavía cierra, no te la reconozco, tiene que estar partida. Todavía sirve para guardar”. Mi respuesta fue: “si te rompo el baño del avión pero todavía podes ir a hacer pis ¿no me denuncias? Ojalá que X haga su magia. Les dejo la carita de los pillines que creen que pueden destruir las cosas de los demás. El pelado maleducado que se rio en mi cara se llama Luciano Fernández. Increíble.
— Tomas Diaz Cueto (@Tomidiazcueto) October 7, 2026
La tensión en la terminal porteña aumentó debido a la actitud del personal asignado a la atención al cliente. Díaz Cueto identificó al empleado Luciano Fernández como el agente que se habría burlado presencialmente durante el reclamo formal.
Ante la justificación corporativa de que el objeto aún conservaba cierta utilidad, el pasajero replicó con una metáfora contundente: "¿si rompo el baño pero podés mear, no me denunciás?".

El hecho expone la desprotección que sufren los usuarios en los aeropuertos del país frente a las fallas de custodia en bodega. La legislación comercial vigente determina que las líneas aéreas resultan responsables del estado en que entregan la carga facturada a los pasajeros.
El reclamo iniciará actuaciones ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para sancionar a la prestadora por vulnerar los estándares básicos de la ley de defensa del consumidor.
El silencio de las autoridades de la compañía tras la viralización de las imágenes agrava el impacto sobre su reputación institucional. Los usuarios en plataformas digitales multiplicaron sus quejas por situaciones idénticas vividas en la Provincia de Buenos Aires y destinos internacionales. La falta de protocolos de reparación inmediatos demuestra que las aerolíneas suelen dilatar las indemnizaciones para desalentar la queja de los usuarios.
El caso de la valija destrozada reabre la discusión sobre las auditorías al personal de rampa en las pistas nacionales. La prepotencia verbal sufrida por los pasajeros al recuperar sus pertenencias requiere medidas ejemplares de la autoridad aeronáutica.
Mientras la empresa evita emitir aclaraciones públicas, el denunciante continuará la acción legal para exigir la reposición total de la propiedad dañada.