Hay personajes que aparecen en las boletas electorales y otros que construyen su influencia lejos de las urnas. Gabriel Hochbaum pertenece al segundo universo: el de los empresarios de medios que se mueven entre despachos oficiales, redacciones, directorios y encuentros con magistrados.
Su nombre volvió a cobrar protagonismo el 6 de octubre de 2026, cuando los Premios Quorum reunieron en la Facultad de Derecho de la UBA a Jorge Macri, Ricardo Lorenzetti, Gerardo Werthein y jueces de Comodoro Py. La escena condensó una trayectoria que atraviesa distintas administraciones y coloca al mismo empresario en contacto con figuras centrales de la política, la Justicia y la comunicación. Esta investigación de Primera Página reconstruye ese recorrido a partir de publicaciones periodísticas, registros oficiales y antecedentes societarios.
La ceremonia de Quorum ofreció una postal singular de ese entramado. Hochbaum, director general y accionista del Grupo El Observador y Quorum, intervino como orador ante funcionarios, magistrados, empresarios y representantes del mundo jurídico.
Mientras la política argentina exhibe divisiones cada vez más profundas, ciertos circuitos empresariales mantienen relaciones con protagonistas de espacios enfrentados. La capacidad de reunirlos en una misma actividad no demuestra acuerdos ocultos, pero sí revela una posición de acceso que merece ser examinada con atención.
Mucho antes de los Premios Quorum, Hochbaum había construido experiencia dentro de grandes estructuras de comunicación. Fue vocero de Carlos Ávila y participó del Grupo América, vinculado con Daniel Vila y José Luis Manzano, dos nombres de larga trayectoria en el negocio de los medios.
Su carrera se desarrolló en un sector donde la propiedad empresaria, la publicidad, las licencias y las relaciones con el Estado suelen cruzarse de manera permanente. Ese contexto resulta indispensable para comprender su posterior expansión.
Una columna de Carlos Pagni, publicada por La Nación en 2018, lo describió como cercano al exministro de Planificación Julio De Vido y le atribuyó una intervención en los contactos políticos del fiscal Guillermo Marijuán. La referencia sitúa a Hochbaum en conversaciones que excedían la actividad empresarial tradicional. El punto periodístico relevante es la continuidad de sus relaciones con protagonistas del poder, incluso cuando cambiaban los gobiernos y las alianzas partidarias. La caracterización de esos vínculos procede de aquella publicación; no constituye una acreditación judicial de influencia indebida.
El siguiente capítulo conduce a la residencia presidencial de Olivos. Una investigación de Tiempo Argentino sobre registros oficiales informó que Hochbaum ingresó el 3 de abril de 2019 junto con María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta para reunirse con Mauricio Macri. El dato muestra que sus contactos no quedaron limitados a dirigentes asociados con el kirchnerismo: también alcanzaron el núcleo político del gobierno de Cambiemos. El registro acredita la visita, aunque no permite establecer el contenido de aquella reunión.
Ese episodio adquiere interés cuando se lo observa junto con el resto de su trayectoria. El empresario pasó por compañías de comunicación, mantuvo contactos con dirigentes de distintas fuerzas y continuó ampliando sus intereses después de la salida de Macri de la Casa Rosada. La pregunta que atraviesa esta investigación es cómo se construye y se conserva una red de relaciones capaz de sobrevivir a los cambios de administración. La respuesta requiere seguir los negocios, los cargos y las operaciones que sí dejaron documentación pública.
Werthein y la expansión de El Observador
En 2022, Hochbaum participó de la adquisición del diario uruguayo El Observador junto con Gerardo Werthein, empresario que posteriormente fue embajador argentino en Estados Unidos y canciller del gobierno de Javier Milei. La operación incorporó un vínculo empresarial directo con una figura que más tarde ocuparía uno de los principales cargos de la política exterior argentina. La asociación entre negocios mediáticos y trayectorias políticas constituye uno de los puntos centrales para entender el mapa de relaciones del grupo. No implica, por sí misma, que las decisiones diplomáticas de Werthein hayan estado relacionadas con esa inversión.
La expansión no se detuvo en Uruguay. En diciembre de 2024, Hochbaum adquirió el 70% de Radio Con Vos, mientras que Martín Kweller conservó el porcentaje restante. La operación amplió su presencia en el mercado argentino de medios y agregó una emisora con identidad y audiencia propias a su cartera empresarial. La compra permite observar una estrategia de crecimiento que combina activos periodísticos, plataformas y relaciones comerciales.
El recorrido también incluye relaciones empresariales vinculadas con Luis Majul. Según los antecedentes mencionados en la investigación de base, una resolución del ENACOM registra una asociación en el sector radial. El interés público está en conocer cómo se distribuyeron las participaciones, quiénes ejercieron el control de las empresas y qué operaciones fueron autorizadas por el organismo regulador. Para reconstruir esa etapa con precisión es necesario incorporar el número y el texto completo de la resolución correspondiente.
Los registros societarios aportan otra dimensión. Avisos publicados en el Boletín Oficial mencionan participaciones y cargos en empresas de cine, gastronomía e inversiones, con nombres como Fernando Castro, Rodolfo D’Onofrio y Agustín Vila. La trayectoria de Hochbaum no puede analizarse únicamente desde el periodismo: también requiere seguir la evolución de sus sociedades y sus relaciones comerciales. La identificación de cada empresa, su capital y sus accionistas permitirá precisar el alcance económico de ese entramado.
La segunda edición de los Premios Quorum reunió a magistrados federales como Ariel Lijo, Julián Ercolini, Daniel Rafecas y Carlos Mahiques, junto con dirigentes políticos y representantes de empresas. Para un grupo dedicado a la información judicial, la convocatoria de figuras de ese ámbito forma parte de su actividad institucional. Pero cuando los responsables de un medio comparten espacios de reconocimiento con funcionarios y jueces sobre los que también deben informar, la transparencia editorial adquiere especial importancia. Es una cuestión de estándares periodísticos y prevención de conflictos de interés.
La discusión no consiste en prohibir reuniones ni en considerar sospechoso todo contacto profesional. Consiste en saber cómo se separan los vínculos personales y empresariales de las decisiones editoriales, qué criterios se utilizan para seleccionar premiados y cómo se informa al público sobre eventuales intereses compartidos. Cuanto más estrecha es la relación de un grupo periodístico con las instituciones que cubre, mayor es la necesidad de mecanismos visibles de independencia. Esa exigencia corresponde a cualquier medio, sin distinción de orientación política.
De las referencias periodísticas sobre De Vido a los registros de Olivos; de los negocios con Werthein a las operaciones radiales y los Premios Quorum. La trayectoria de Hochbaum permite identificar relaciones con protagonistas del kirchnerismo, el macrismo y el oficialismo libertario. La continuidad de esos contactos es un hecho políticamente relevante, aunque cada relación responda a circunstancias diferentes y no todas tengan el mismo grado de documentación. Presentarlas como una única organización coordinada excedería las pruebas reunidas.
El mapa también muestra por qué las estructuras empresariales merecen una atención que muchas veces se concentra exclusivamente en los funcionarios. Los cargos públicos tienen mandatos y plazos; las compañías y sus accionistas pueden mantener actividades durante décadas. La permanencia de ciertos actores privados en ámbitos cercanos al poder abre preguntas sobre acceso, transparencia y circulación de información que no se responden mirando solamente las elecciones. Las operaciones comerciales ofrecen una vía concreta para seguir esa continuidad.
Esta reconstrucción identifica antecedentes que merecen una segunda etapa documental: los expedientes completos del ENACOM, las sociedades publicadas en el Boletín Oficial, la evolución accionaria de los medios adquiridos y los registros de encuentros institucionales. También será relevante solicitar la posición de Hochbaum sobre los vínculos que le atribuyeron distintas publicaciones y sobre los mecanismos de independencia editorial de sus empresas. Una investigación sobre poder e influencia alcanza su mayor solidez cuando cada relación puede reconstruirse con fechas, documentos, responsabilidades y operaciones específicas. Esa es la diferencia entre una red de contactos visible y una hipótesis de influencia todavía no demostrada.
Hochbaum construyó una trayectoria que lo ubica en el cruce de negocios mediáticos, dirigentes políticos y referentes judiciales. Esa ubicación explica el interés público de examinar su actividad con detenimiento, sin confundir cercanía con complicidad ni una operación comercial con una conducta irregular. El interrogante que Primera Página seguirá investigando es cómo se articulan esas relaciones y qué mecanismos garantizan que los intereses privados no condicionen la información que recibe la sociedad. El recorrido documentado ya ofrece suficientes elementos para formular esa pregunta.