La interna de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires volvió a quedar expuesta cuando Sebastián Pareja, presidente del partido en territorio bonaerense y dirigente cercano a Karina Milei, lanzó un ataque verbal contra sectores de su propio espacio. Durante el Congreso de la Juventud Libertaria, realizado el sábado 10 de octubre de 2026, defendió públicamente a Fabrizio Martínez y “Lucho” Olivera, a quienes presentó como piezas centrales del armado en la Primera y la Tercera Sección Electoral. La pelea ya no se limita a diferencias de estilo: detrás de los insultos aparece una disputa por quién organiza el partido, controla sus estructuras y participa de las decisiones electorales de 2027. El episodio volvió a mostrar las tensiones internas del oficialismo nacional.
El mensaje del dirigente bonaerense fue tan directo como revelador del clima que atraviesa a La Libertad Avanza. Frente a la militancia juvenil, Pareja decidió respaldar a sus principales colaboradores y responder a quienes cuestionan su lugar dentro del armado provincial.
“Aquí están con nosotros Fabrizio Martínez y ‘Lucho’ Olivera y les digo a algunos ‘tarados’ que se hacen llamar libertarios que ellos son la columna vertebral del armado en la tercera y primera sección electoral para ganar la provincia de Buenos Aires”.
La declaración, difundida a partir del encuentro, expuso una confrontación que ya no se desarrolla únicamente mediante comentarios reservados o publicaciones en redes sociales. Pareja eligió descalificar públicamente a sus críticos y, al mismo tiempo, ratificar a los dirigentes que considera fundamentales para su estructura territorial. La frase no identificó por nombre a todos los destinatarios del insulto.
El enfrentamiento se produce en medio de las diferencias entre la conducción partidaria vinculada con Karina Milei y sectores identificados con Las Fuerzas del Cielo, el espacio militante asociado políticamente con Santiago Caputo. Son dos formas de construcción que conviven dentro del universo libertario: una concentrada en la organización formal del partido y otra con fuerte presencia en redes sociales y espacios de militancia propios. La disputa aparece cuando ambas estructuras buscan reconocimiento e influencia sobre las decisiones políticas. No existe evidencia pública suficiente para afirmar que cada crítica contra Pareja haya sido ordenada personalmente por Caputo.
Sebastián Pareja estalló contra la interna libertaria: llamó “tarados” a sus rivales. https://t.co/msizGbrMSE
— Walter Scheffer (@schefferwalter) October 15, 2026
Las tensiones se hicieron visibles también antes del congreso juvenil, cuando publicaciones vinculadas con Las Fuerzas del Cielo cuestionaron y ridiculizaron aspectos de la convocatoria. El intercambio mostró que los desacuerdos entre sectores libertarios no permanecen exclusivamente dentro de los canales partidarios. La confrontación digital se convirtió en otra expresión de una discusión más amplia sobre conducción, representación y distribución de responsabilidades. El discurso de Pareja agregó una respuesta pública desde la estructura formal de La Libertad Avanza bonaerense.
La defensa de Fabrizio Martínez y Lucho Olivera fue el núcleo político del mensaje. Pareja no los mencionó como simples asistentes al congreso: los definió como la columna vertebral de la organización libertaria en la Primera y la Tercera Sección Electoral. Con esa afirmación, buscó dejar establecido quiénes cuentan con su respaldo para sostener el trabajo territorial en dos regiones centrales del Conurbano. El reconocimiento adquiere importancia frente a los cuestionamientos internos.
La Primera Sección comprende distritos del norte y oeste del Gran Buenos Aires, mientras que la Tercera incluye municipios del sur del Conurbano y otras localidades bonaerenses. En ambos territorios, La Libertad Avanza necesita coordinar referentes locales, estructuras partidarias y equipos de campaña. La discusión sobre los responsables de esa tarea también influye en quiénes participan de las negociaciones políticas y electorales. Sin embargo, el respaldo de Pareja no equivale por sí mismo a una designación de candidatos ni a una definición cerrada de las futuras listas.
El Congreso Provincial de la Juventud Libertaria se realizó en Morón y reunió a más de mil participantes, según las cifras difundidas por sus organizadores. La actividad había sido presentada como un espacio de formación y organización de la militancia, con la mirada puesta en los próximos desafíos electorales. Pero el mensaje de Pareja desplazó parte de la atención hacia las diferencias que atraviesan al propio partido. El encuentro terminó funcionando también como una instancia de reafirmación de su conducción bonaerense.
La presencia de dirigentes juveniles y referentes partidarios permitió mostrar una estructura organizada alrededor de la conducción provincial. Sin embargo, las críticas previas y la dureza del discurso evidenciaron que esa conducción sigue siendo discutida por otros sectores. Una convocatoria numerosa puede exhibir capacidad organizativa, pero no resuelve automáticamente los desacuerdos sobre autoridad, estrategia y participación interna. La tensión quedó instalada después del acto.
La Libertad Avanza tiene como objetivo disputar el gobierno de la provincia de Buenos Aires en 2027, actualmente encabezado por Axel Kicillof. Antes de definir candidaturas, sus dirigentes deben resolver cómo se articularán las estructuras locales y qué espacios participarán de las decisiones electorales. La discusión que estalló en Morón forma parte de ese proceso: no se trata solamente de quién aparece en una fotografía, sino de quién tiene reconocimiento dentro de la organización. Las candidaturas todavía no están definidas.
Para el sector de Pareja, la estructura territorial constituye una herramienta central de construcción partidaria. Los espacios vinculados con Las Fuerzas del Cielo, por su parte, desarrollaron una presencia militante propia y han expresado cuestionamientos hacia dirigentes del armado formal. La convivencia entre esas corrientes plantea una discusión sobre cómo se integrarán sus diferentes formas de organización en una estrategia electoral compartida. Por ahora, la información disponible permite describir tensiones y enfrentamientos públicos, pero no una ruptura formal del partido.
La disputa provincial también refleja diferencias existentes dentro del oficialismo nacional. Karina Milei tiene un papel central en la organización de La Libertad Avanza y Pareja es uno de sus referentes partidarios bonaerenses. Santiago Caputo, en tanto, mantiene vínculos políticos con sectores de militancia digital que construyeron una identidad propia dentro del espacio. Cuando esas diferencias llegan a los municipios, la discusión deja de ser exclusivamente nacional y empieza a afectar las relaciones entre dirigentes territoriales. El episodio de Morón es una muestra de esa dinámica.
Eso no significa que exista una orden pública de Karina Milei para confrontar con Caputo ni que el asesor presidencial haya instruido personalmente las críticas contra Martínez y Olivera. La pelea está documentada en las expresiones de dirigentes y militantes, mientras que las decisiones privadas de las conducciones no pueden darse por conocidas sin pruebas. Esa distinción resulta indispensable para entender el alcance real de la confrontación.
Pareja eligió la palabra “tarados” para referirse a determinados críticos que, según su expresión, se presentan como libertarios. La descalificación revela la intensidad del conflicto, pero también deja un interrogante: quiénes eran exactamente los destinatarios y qué cuestionamientos específicos motivaron la respuesta. Sin esa identificación, no corresponde atribuir la frase de manera exclusiva a una persona o corriente, aunque el contexto general incluya los cruces con Las Fuerzas del Cielo. El propio dirigente podría aclarar el alcance de sus declaraciones.
La reacción también plantea una cuestión sobre los mecanismos internos de La Libertad Avanza. Si las diferencias sobre el armado bonaerense se expresan mediante insultos públicos, queda abierta la pregunta sobre cómo se procesarán los desacuerdos cuando llegue el momento de negociar listas y candidaturas. La organización partidaria requiere definir responsabilidades y procedimientos, además de sostener actos de militancia y discursos de respaldo. El episodio mostró una confrontación, pero no ofreció una solución a esas diferencias.
La declaración de Pareja dejó dos señales concretas: su respaldo a Martínez y Olivera y su decisión de responder con dureza a quienes cuestionan la organización que encabeza. El enfrentamiento ocurre cuando La Libertad Avanza intenta ampliar su presencia territorial y preparar la competencia electoral de 2027. La disputa por el control interno avanza en paralelo con la construcción partidaria que sus dirigentes presentan como prioridad. Ambas cuestiones aparecen cada vez más conectadas.
El próximo paso dependerá de las respuestas de los sectores cuestionados y de los mecanismos que adopte el partido para resolver sus diferencias. Hasta ahora, no existe una ruptura formal anunciada ni una definición pública que cierre la discusión entre las corrientes. El congreso de Morón dejó una evidencia política: la pelea por la organización libertaria bonaerense ya se expresa abiertamente y tiene protagonistas dispuestos a co