Este sábado 17 de octubre de 2026, el mandatario encabezó el acto central del PJ de la Provincia de Buenos Aires por el Día de la Lealtad en el Centro de Eventos Culturales de González Catán, eligiendo como anfitrión y orador principal al intendente de La Matanza, Fernando Espinoza.
El jefe comunal participó del escenario junto a la vicegobernadora Verónica Magario, apenas cuatro días después de que la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional le asestara un severo revés judicial en la causa donde está procesado por presunto abuso sexual contra su exsecretaria Melody Rakauskas. Kicillof prioriza el aparato matancero.
La decisión de colocar a Espinoza al frente de la convocatoria del espacio Movimiento Derecho al Futuro responde a la urgencia del Gobernador de exhibir musculatura territorial en Argentina frente a las tensiones con La Cámpora y el Frente Renovador. Sin embargo, la foto con un dirigente cuyo procesamiento por abuso sexual y desobediencia judicial quedó ratificado tras la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación genera repudio en sectores del propio movimiento.
El mandatario provincial antepuso los votos del distrito más poblado del conurbano por sobre los estándares de protección a las víctimas de violencia de género. El discurso oficial sepulta las denuncias.
El marco judicial que rodea a Espinoza atraviesa horas decisivas. El pasado 13 de octubre, la Sala III de la Cámara de Casación rechazó el último recurso de nulidad presentado por la defensa del barón del conurbano, dejando firme la revocación de su sobreseimiento e impulsando el camino hacia el juicio oral.
La denunciante Melody Rakauskas expuso en reiteradas oportunidades la asimetría de poder que enfrenta ante la estructura municipal y el aval político brindado por la cúpula bonaerense. La presencia estelar de Espinoza en el escenario de La Matanza constituye un mensaje descorazonador para las víctimas que acuden a la Justicia de Buenos Aires. El aparato político blinda al imputado.
La búsqueda de un golpe de efecto en el conurbano expuso, además, las profundas grietas que fracturan al peronismo nacional. Mientras Axel Kicillof se rodeó de ministros y jefes comunales en la Provincia de Buenos Aires, las huestes kirchneristas se concentraron frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner en la calle San José de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, al tiempo que el diputado Máximo Kirchner encabezó actividades paralelas en la provincia de Chaco.
Las advertencias vertidas por ministros como Andrés "Cuervo" Larroque sobre los problemas de conducción partidaria confirman que el peronismo llega golpeado y sin una estrategia unificada hacia 2027. La lealtad peronista se atomizó en tres actos.
La estrategia de Kicillof de construir una alternativa nacional sobre la base del aparato tradicional bonaerense erosiona su narrativa de renovación. Exigir transformaciones éticas mientras se convalida a dirigentes cercados por causas penales gravísimas resta credibilidad al proyecto provincial.
Aunque rige la presunción de inocencia hasta el dictado de una sentencia condicional definitiva, la oportunidad de eximir a un acusado de la primera línea de exposición pública dependía exclusivamente de la voluntad política del Gobernador. La renovación prometida se subordina a la caja electoral.
El cierre de la jornada en el Centro de Eventos de González Catán deja preguntas abiertas sobre los límites éticos del armado oficialista. El avance del expediente en los tribunales ordinarios determinará la responsabilidad penal del intendente de La Matanza en los hechos denunciados por Rakauskas.
Hasta tanto la Justicia dicte sentencia, la sociedad bonaerense continuará demandando explicaciones a sus máximas autoridades por utilizar las banderas del Día de la Lealtad para cobijar las sospechas que pesan sobre sus aliados, dejando la protección de los derechos en un segundo plano.