La Libertad Avanza convocó para hoy lunes 19 de octubre de 2026, a las 17, en Avellaneda, a más de 400 concejales bonaerenses en una demostración de fuerza territorial impulsada por Sebastián Pareja, el principal armador provincial del espacio que responde a Karina Milei. La cita será en French 76 y reunirá a representantes de las ocho secciones electorales. Detrás de la foto multitudinaria aparece una preocupación mucho menos festiva: las fugas de dirigentes y la dificultad de mantener disciplinados a los bloques libertarios en los municipios. El oficialismo nacional quiere llegar a 2027 con una estructura propia, pero primero necesita evitar que se le siga desarmando el tablero.
La conducción presenta la jornada como el primer Encuentro Provincial de Concejales, una instancia para coordinar proyectos legislativos, intercambiar experiencias y fortalecer la presencia partidaria. El problema es que reunir a los propios no significa necesariamente haber resuelto los conflictos que empujaron a otros a abandonar el espacio. Según informó Data Clave, las salidas registradas durante los últimos meses estuvieron relacionadas con disputas internas, cuestionamientos al manejo territorial y diferencias políticas. En algunos municipios, esas rupturas redujeron la representación libertaria hasta dejar al partido sin presencia propia en los concejos deliberantes.
El encuentro estará encabezado por Sebastián Pareja, presidente de La Libertad Avanza bonaerense, y Alejandro Carrancio, titular del Foro Provincial de Concejales. Ambos buscarán convertir una convocatoria numerosa en una herramienta de coordinación entre distritos que tienen realidades políticas muy diferentes. La apuesta consiste en transformar el sello electoral de Javier Milei en una organización capaz de sostener dirigentes, negociar ordenanzas y conservar bancas cuando aparecen las primeras disputas de poder. La construcción territorial, a diferencia de una campaña presidencial, exige resolver problemas cotidianos y convivir con adversarios dentro de cada municipio.
Para Karina Milei, la jornada también tiene una dimensión estratégica porque fortalece la estructura bonaerense que conduce Pareja. El armado provincial necesita consolidar autoridades, ordenar interlocutores y establecer reglas comunes antes de la próxima disputa electoral. Una cosa es llenar un salón con concejales y otra bastante distinta es conseguir que todos respondan a la misma conducción cuando haya que discutir candidaturas, alianzas y lugares en las listas. Esa será una de las pruebas políticas más exigentes para una fuerza que creció rápidamente alrededor de la figura presidencial.
La información publicada por Data Clave describe un escenario de desprendimientos de concejales que decidieron tomar distancia de La Libertad Avanza por diferentes motivos. Entre las causas mencionadas aparecen internas sin resolver, dificultades de conducción y desacuerdos con el rumbo político del espacio. Cada banca que se aleja no representa solamente una pérdida legislativa: también debilita la capacidad de negociar en el territorio y pone en discusión la autoridad de quienes manejan el partido. La convocatoria de Avellaneda puede leerse, en ese contexto, como una respuesta política a esas señales de desgaste.
La conducción libertaria buscará ofrecer respaldo a quienes permanecen dentro de sus bloques y evitar nuevos movimientos hacia otras fuerzas. Para eso reunirá también a coordinadores seccionales, dirigentes partidarios y representantes de distintos niveles institucionales. El mensaje que intenta transmitir es de unidad, pero la necesidad de reforzarlo revela que la cohesión no puede darse por descontada. De todos modos, no se difundió un relevamiento público completo que permita establecer cuántos concejales abandonaron efectivamente el espacio ni en qué municipios se concentraron las salidas.
El programa oficial del encuentro incluye una agenda legislativa que La Libertad Avanza viene impulsando en los concejos deliberantes bonaerenses. Uno de sus ejes es la presentación de proyectos para reducir o eliminar tasas municipales, junto con iniciativas sobre transparencia, rendición de cuentas y revisión del gasto público. La estrategia apunta a trasladar el discurso económico del Gobierno nacional a la política local, donde los concejales deben discutir presupuestos, servicios y recursos concretos. Allí, la confrontación con los intendentes obliga a sostener propuestas con números y mayorías legislativas.
Según un relevamiento difundido por el propio partido, 123 de los 135 municipios bonaerenses cuentan con proyectos impulsados por La Libertad Avanza en materia tributaria. La cifra representa aproximadamente el 91% de los distritos, aunque corresponde a iniciativas presentadas y no a ordenanzas aprobadas en todos ellos. Instalar un proyecto en el Concejo Deliberante es una demostración de presencia política; conseguir su aprobación y evaluar sus efectos sobre las cuentas municipales es una discusión diferente. Esa distancia entre la iniciativa y el resultado también formará parte del desafío territorial.
El encuentro llega en un momento en que los distintos sectores libertarios buscan consolidar posiciones dentro del oficialismo. La estructura bonaerense de Pareja intenta fortalecer su capacidad de organización mientras persisten las disputas por la conducción y el armado de candidaturas. Los 400 concejales pueden ofrecer una imagen de volumen político, pero la estabilidad del espacio dependerá de cómo se administren las diferencias una vez que termine la reunión. La foto será importante para la interna; la permanencia de los bloques, mucho más.
Con 2027 en el horizonte, La Libertad Avanza necesita demostrar que su crecimiento electoral puede traducirse en una organización provincial duradera. El desafío incluye mantener representación municipal, coordinar una agenda legislativa y construir vínculos políticos que no dependan exclusivamente de la popularidad del Presidente. Avellaneda será una puesta en escena de fuerza, pero también un examen para Karina Milei y Sebastián Pareja: si las fugas continúan, el problema no habrá sido la falta de reuniones, sino la incapacidad de sostener el armado territorial. Por ahora, la conducción apuesta a reunir a los propios antes de que las diferencias sigan agrandándose.