El relato fundacional del gobierno de Javier Milei sobre el desmantelamiento de las estructuras de la vieja política colisiona de frente con la realidad burocrática del Estado. Una investigación sobre el organigrama de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) —organismo conducido desde marzo de 2026 por Guillermo Arancibia— confirmó la continuidad y el ascenso a puestos de máxima responsabilidad administrativa de dos funcionarios provenientes de administraciones e identidades políticas tajantemente cuestionadas por la Casa Rosada: Marcelo Fabián Cárdenas Bórquez, exfuncionario del exministro Martín Guzmán, y Andrés Guzmán, exdiputado de matriz kirchnerista vinculado al Movimiento Evita.
La motosierra de Milei no tocó a los funcionarios del kirchnerismo en ANSES.
El caso de Cárdenas Bórquez posee una rigurosa trazabilidad documental. El 6 de octubre de 2021, mediante la Decisión Administrativa 966/2021, fue designado como director nacional de Planificación Tributaria Federal en el Ministerio de Economía de la Nación, bajo el aval del entonces jefe de Gabinete Juan Manzur y del ministro Martín Guzmán.
Aquel acto administrativo requirió una excepción formal por no reunir el postulante los requisitos mínimos de idoneidad exigidos por el artículo 14 del convenio SINEP. Lejos de ser apartado con el recambio de gobierno en Argentina, fue promovido durante 2026 a la Secretaría General de la ANSES, puesto ratificado por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) el 3 de agosto de 2026. El exfuncionario de Martín Guzmán hoy es Secretario General de la ANSES libertaria.
La segunda vertiente del organigrama expone una trayectoria de marcados virajes ideológicos. Andrés Guzmán, odontólogo cordobés que ocupó una banca en la Cámara de Diputados por el Frente para la Victoria y militó en la estructura del Movimiento Evita, ingresó a la ANSES en diciembre de 2023 de la mano del economista Osvaldo Giordano.
Tras la tempestiva salida de Giordano del organismo, Guzmán logró consolidarse dentro de la estructura libertaria y fue ratificado al frente del área de Relaciones Institucionales, Laborales y con la Comunidad, el departamento encargado de negociar el frente paritario y el ajuste de personal con los sindicatos ATE, UPCN, SECASFPI y APOPS. Un exdirigente del Movimiento Evita maneja los vínculos gremiales en la ANSES.

La permanencia de ambos dirigentes adquiere volumen político mientras el organismo ejecuta la Resolución 261/2026, la cual activó la segunda fase del Plan de Retiros de Voluntad Recíproca y la reorganización de la planta permanente en las Unidades de Atención Integral (UDAI) de la Provincia de Buenos Aires y el interior. Las representaciones gremiales han denunciado pérdidas del poder adquisitivo superiores al 35%, mientras que la cúpula administrativa mantiene en sus puestos ejecutivos a cuadros que formaron parte activa del entramado institucional que la retórica oficialista califica sistemáticamente como la "casta". Licucian salarios pero preservan los despachos de la gestión anterior.
La falta de explicaciones públicas por parte de las autoridades de la ANSES sobre las razones que justifican la continuidad de estos funcionarios vulnera las promesas de transparencia en la selección del personal estatal. Eximir del recorte a determinados nombres con pasado en el Frente de Todos desdibuja la exigencia de idoneidad y neutralidad que debería regir en la gestión pública.
Guillermo Arancibia y el Ministerio de Capital Humano deberán fundamentar si las designaciones responden a criterios técnicos auditables o si forman parte de pactos de gobernabilidad subterráneos, demostrando que el discurso anti-casta no se detiene en la puerta de los despachos oficiales.