jueves 22 de octubre de 2026 - Edición Nº5710

Política | 22 Oct

Bolsillos rotos

El 82% siente que su sueldo pierde contra la inflación y crece la angustia económica

11:42 |El desempleo desplaza a los precios entre las preocupaciones y la incertidumbre golpea los hogares. La economía que muestran los números y la que se vive en casa.


La economía argentina enfrenta una contradicción que se profundiza en octubre de 2026: mientras el gobierno de Javier Milei destaca el orden fiscal y la desaceleración inflacionaria, numerosos hogares siguen preocupados por sus ingresos, el empleo y el futuro.

Una encuesta de Zentrix difundida este mes reveló que el 81,8% de los consultados considera que su salario no logra superar la inflación. El problema ya no es solamente cuánto aumentan los precios, sino cuánto dinero queda disponible después de pagar los gastos indispensables.

El deterioro del ánimo social fue analizado este miércoles 21 de octubre por especialistas reunidos en un simposio económico organizado por la Universidad de Tel Aviv.


El salario se convirtió en la principal preocupación


El relevamiento de Zentrix mostró que los ingresos y salarios encabezan las preocupaciones de los encuestados, con el 50,1%, seguidos por la incertidumbre económica, con el 49,8%. La inflación, que durante años dominó las inquietudes de los argentinos, apareció con el 12,7% entre los diez temas medidos.

Que la inflación haya perdido protagonismo no significa que las familias hayan recuperado poder adquisitivo: significa que ahora pesa especialmente la distancia entre los ingresos y el costo acumulado de vivir. Los porcentajes corresponden a respuestas de una encuesta y no deben interpretarse como mediciones directas del salario real.

El mismo estudio registró que el 65,1% expresó sentimientos negativos frente a la situación del país, contra un 32,9% de sentimientos positivos.

La preocupación y la desconfianza reunieron el 27,3%, mientras que la tristeza alcanzó el 24%. La incertidumbre económica dejó de ser una discusión abstracta y aparece en las emociones que las personas declaran cuando se les pregunta por el presente nacional. El dato describe un clima social, aunque no permite afirmar que todos los argentinos atraviesen la misma situación.


Más de la mitad dice que sus ingresos no alcanzan


La Universidad de San Andrés aportó otro indicador relevante: su Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de octubre encontró que el 54% de los entrevistados considera insuficientes los ingresos de su hogar. El trabajo relevó 1.000 casos entre el 5 y el 13 de octubre de 2026, y ubicó la falta de trabajo y los bajos salarios entre las principales preocupaciones.

Para más de la mitad de los consultados, el problema económico se expresa en una dificultad concreta: los recursos familiares no alcanzan para afrontar los gastos habituales. La medición permite dimensionar el malestar sin confundir percepciones con indicadores oficiales de pobreza.

El estudio también registró una desaprobación del 60% hacia la gestión presidencial, frente a un 36% de aprobación. Se trata de una fotografía de opinión pública correspondiente a octubre, no de una proyección sobre el resultado de las próximas elecciones.

La evaluación política y la situación económica familiar aparecen conectadas en el debate público, aunque una encuesta por sí sola no demuestra cuánto influye cada factor sobre las preferencias electorales. La combinación de preocupación laboral, ingresos insuficientes y desconfianza plantea desafíos tanto para el oficialismo como para la oposición.


Tres analistas describieron un país dominado por la incertidumbre


Durante el Simposio Internacional de Economía organizado por la Universidad de Tel Aviv, Lara Goyburu, directora de Management & Fit; Alejandro Catterberg, presidente de Poliarquía; y Ana Iparraguirre, directora de Dynamis Consulting, analizaron el estado de ánimo de la sociedad argentina.

Los tres coincidieron en señalar la importancia de la incertidumbre, aunque abordaron sus consecuencias desde perspectivas diferentes. El punto compartido fue que los resultados macroeconómicos no alcanzan, por sí solos, para explicar cómo viven y evalúan su situación las familias. El análisis fue recogido por Infobae este 21 de octubre.

Goyburu identificó a la desocupación como una preocupación central y señaló que la inseguridad también gana importancia. Además, advirtió que los recortes en salud, educación y atención a personas mayores afectan especialmente a las mujeres, que suelen asumir buena parte de las tareas de cuidado y administración familiar.

Cuando un hogar debe reorganizar gastos, atención médica, educación y cuidados, la presión económica se distribuye de manera desigual entre sus integrantes. La analista destacó que el enojo todavía no domina las emociones registradas, lo que interpretó en relación con expectativas, paciencia o desmovilización.


Catterberg: el Gobierno enfrenta dificultades propias


Alejandro Catterberg sostuvo que la Argentina atraviesa una etapa diferente de las crisis anteriores y cuestionó las dificultades políticas generadas por el propio oficialismo. Su lectura combina cambios económicos, transformaciones sociales y una crisis de las coaliciones que dominaron la política durante las últimas décadas. El análisis plantea que la estabilización económica convive con problemas de representación y conflictos políticos que no desaparecen cuando mejoran algunos indicadores. Es una interpretación del consultor, no una conclusión que pueda desprenderse automáticamente de los datos económicos.

Para Catterberg, la sociedad tampoco parece orientada simplemente a reproducir la alternancia política de los últimos veinte años. Ese diagnóstico resulta relevante porque describe una ciudadanía que puede reclamar cambios sin necesariamente querer regresar a experiencias anteriores. El malestar con el presente no equivale, por sí solo, a un respaldo a las propuestas de la oposición tradicional. La disputa política de 2027 se desarrollará en un escenario donde las preocupaciones económicas conviven con demandas de renovación.


Iparraguirre: mejorar la macroeconomía no garantiza bienestar


Ana Iparraguirre señaló una distancia creciente entre los indicadores macroeconómicos y la percepción de los ciudadanos. Según su análisis, el orden fiscal y la estabilización de variables no alcanzan para satisfacer las expectativas de una población que también reclama mejores condiciones de vida.

La diferencia entre estabilizar la economía y conseguir que los hogares perciban una mejora concreta aparece como uno de los principales desafíos del programa oficial. Su planteo no desconoce la importancia de los equilibrios macroeconómicos, sino que cuestiona que sean suficientes.

La consultora también describió un escenario político polarizado entre La Libertad Avanza y el peronismo, con dificultades para consolidar una representación intermedia. En ese contexto, sostuvo que los ciudadanos buscan transformaciones dentro del sistema democrático.

La demanda de cambio sigue presente, pero no puede reducirse exclusivamente a una discusión sobre inflación, déficit o reservas. El empleo, la capacidad de consumo y la calidad de los servicios públicos forman parte de las expectativas sociales.


Reservas, crecimiento y una discusión dentro del propio mundo económico


El mismo encuentro dejó un debate sobre las prioridades de la política económica. El economista Ricardo Arriazu cuestionó la estrategia de acumulación de reservas del Banco Central y consideró que las condiciones productivas permitirían una expansión superior al 5% anual, mientras que, según su evaluación, la economía crece por debajo del 2%.

Su argumento es que la necesidad de acumular divisas, asociada con problemas históricos de credibilidad, limita las posibilidades de crecimiento. Es una estimación del economista y no debe confundirse con una tasa de crecimiento oficialmente confirmada.

Desde el Banco Central, Martín Vauthier defendió la estrategia y afirmó que la autoridad monetaria compró alrededor de USD 40.000 millones al sector privado desde el inicio de la gestión, incluidos aproximadamente USD 15.000 millones durante 2026.

También sostuvo que las reservas netas pasaron de un saldo negativo superior a USD 11.000 millones a fines de 2023 a uno positivo superior a USD 12.000 millones. La discusión muestra que incluso entre especialistas y funcionarios existen diferencias sobre cómo compatibilizar estabilidad, acumulación de reservas y crecimiento. Esas cifras corresponden a declaraciones oficiales realizadas durante el simposio.


El desafío de fondo:que la recuperación llegue a los hogares


Los relevamientos de octubre ofrecen una imagen consistente en varios aspectos: preocupación por el trabajo, dificultades para cubrir gastos y una percepción de pérdida de poder adquisitivo. Al mismo tiempo, algunas encuestas registran expectativas de mejora futura, lo que impide describir a la sociedad como uniformemente pesimista.

El escenario es más complejo que una división entre optimismo y rechazo: muchas personas pueden reconocer avances macroeconómicos y seguir sintiendo que su economía personal no mejora. Esa diferencia debe ser considerada al evaluar los resultados de cualquier política pública.

La discusión económica de los próximos meses estará atravesada por una pregunta concreta: cuándo y de qué manera las mejoras de los indicadores nacionales se traducirán en ingresos suficientes, empleo y mayor previsibilidad para las familias.

La estabilidad puede ser una condición importante para recuperar bienestar, pero su éxito social dependerá también de lo que ocurra con el trabajo, los salarios y el costo de vida. Los datos de octubre muestran que esa distancia todavía ocupa un lugar central en las preocupaciones argentinas.

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