La Basílica de Luján será el escenario de un hecho político y religioso de magnitud este martes 21. La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) organizó un acto central para homenajear al papa Francisco a un año de su fallecimiento, una cita que logrará lo que hoy parece imposible: sentar en el mismo banco a oficialistas, opositores y sindicalistas.
Sin embargo, la gran sombra sobre la celebración será la ausencia de Javier Milei, quien optó por una gira oficial a Israel justo cuando el país despide al Papa argentino.
La ceremonia, presidida por monseñor Marcelo Colombo, busca hacer una "memoria agradecida" de Jorge Bergoglio. Con la vicepresidenta Victoria Villarruel a la cabeza de la delegación gubernamental (quien además quedará a cargo del Ejecutivo), el acto promete una foto de fuerte peso institucional.
Se espera la presencia de gobernadores, legisladores y hasta la cúpula de la CGT, que ya calienta motores para su propia movilización el 30 de abril.
👉 “A un año de su Pascua, la Iglesia se reúne para renovar el compromiso misionero que marcó su pontificado”, expresaron desde la CEA en un clima que mezcla la fe con el mensaje político de unidad.
La decisión de Milei de viajar a Israel para el Día de la Independencia de ese país, coincidiendo milimétricamente con el aniversario de Francisco, no pasó desapercibida en los pasillos de la Iglesia.
Mientras Villarruel y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mostrarán la cara del Gobierno en Luján, el Presidente refuerza su alineamiento geopolítico y espiritual con el judaísmo, marcando una distancia —al menos física— con el rito católico que unirá a casi toda la dirigencia argentina.
El encuentro no será solo católico. Fiel al estilo de Francisco, habrá una instancia de oración interreligiosa con representantes judíos, musulmanes y evangélicos.
Será un momento de tregua en medio de la tensión social, donde la Iglesia local busca poner en valor el diálogo que el pontífice pregonó, precisamente cuando la confrontación política en el país está en su punto más álgido.