El repudiable intento de mudar la fundida licencia del Bingo Ramallo hacia el corazón de Ingeniero Maschwitz, desnudó un entramado de corrupción pura. Esta burda maniobra terminó dejando expuesto el aceitado mecanismo de favores que une a la política con los zares de la timba bonaerense. Afortunadamente, la jugada de esta dirigencia terminó sepultada en los fríos pasillos de los tribunales.
Dentro de este turbio engranaje de intereses cruzados, el polémico Martín Insaurralde operaba como la llave indispensable desde las sombras de la Lotería de la Provincia. El cuestionado dirigente de Lomas se encargó de agilizar a puro plumazo los expedientes técnicos para que empresarios amigos pudieran migrar sus tragamonedas. Todo esto se orquestó con el único objetivo de facturar a lo grande y llevársela en pala en el próspero y millonario norte del Conurbano bonaerense.
Para que el empresario Daniel Mautone pudiera armar su fiesta, el intendente Ariel Sujarchuk le garantizó el andamiaje territorial sin sonrojarse un segundo. El jefe comunal logró que el Concejo Deliberante aprobara de manera exprés una vergonzosa ordenanza de rezonificación urbanística a la medida del negocio. Con ese papel, loteaban parcelas residenciales exclusivas para encajar un casino gigante a metros de viviendas y escuelas en Escobar.
Semejante blindaje político parecía indestructible hasta que los vecinos de la zona se plantaron y demostraron que a los funcionarios mafiosos no les daba la nafta. Ese pacto transversal finalmente implosionó cuando la propia comunidad local llevó el enorme reclamo a la Justicia mediante un amparo colectivo. Así lograron frenar en seco a estos vivos que querían embarrar la cancha y se creían los dueños absolutos de la ciudad.
El cachetazo judicial definitivo llegó con una sucesión de fallos unánimes desde primera instancia hasta la Suprema Corte de Justicia bonaerense y la Cámara de San Nicolás. Los magistrados ratificaron sin dudar que este faraónico proyecto era completamente ilegal por la absoluta falta de estudios de impacto ambiental serio. De esta forma, dejaron en ridículo a una gestión que omitió las audiencias públicas obligatorias para meter el negociado por la ventana.
Fin del mito de honestidad de Kicillof
¿Martín Insaurralde sigue manejando los hilos de la millonaria caja recaudadora de PBA denominada institucioanlmente como Lotería PBA?
¿Axel Kicillof es cómplice de los negociados de Insaurralde y Sujarchuk?
¿Es posible que se le escape semejante liebre al gobernador?
La respuesta que se nos ocurre es que no es posible de ninguna forma que Kicillof desconozca semejante negociado.
Lo más probable es que el mandatario bonaerense no sea tan honesto como intenta vendernos.
Para tener en cuenta, el retorno de un negocio como este puede ser 200 veces mayor que el millón de dólares que le imputan haberse robado a Manuel Adorni.
El remate del emblemático edificio costero terminó siendo exactamente lo que todos sospechaban: un negociado a medida para los dueños de siempre. La propiedad más codiciada frente al mar fue subastada por la irrisoria suma de tres millones y medio de dólares, a favor de la firma A Toda Vela Mar S.A.
Sin embargo, el empresario que puso su gancho, Oscar Merlo, tardó apenas cinco minutos en blanquear esta verdadera jugada maestra. Con la excusa barata de buscar "expertise" en materia lúdica, confirmó inmediatamente que su socio estratégico será nada menos que Casino Victoria.
Para los distraídos, detrás de ese nombre de fantasía opera Daniel Mautone, el indiscutido rey de las tragamonedas nacionales. Este hábil entrerriano resulta ser una figurita repetida en los expedientes más oscuros de nuestra política.
Hablamos del mismo operador que quedó pegado hasta el cuello durante el escandaloso Yategate. Gendarmería Nacional ya le había allanado sus oficinas buscando comprobantes sobre la millonaria pauta publicitaria otorgada al programa televisivo conducido por Jésica Cirio, una fachada que olía a lavado puro y groseros retornos.
Lo que tenés que saber sobre el escándalo de la timba
El negociado: Intentaron trasladar un bingo fundido a una zona residencial exclusiva sin consultar jamás a los vecinos afectados.
Los cómplices: Insaurralde liberaba los papeles provinciales mientras Sujarchuk armaba la ordenanza exprés a medida en su propio municipio.
El freno vecinal: La comunidad se organizó, presentó amparos y logró que los tribunales detuvieran el delirante proyecto de tragamonedas.
La ilegalidad: La máxima autoridad judicial bonaerense dictaminó que la turbia movida carecía de estudios ambientales y audiencias públicas obligatorias.