El codiciado paraíso inmobiliario de La Florida se convirtió en una verdadera pesadilla arquitectónica para las billeteras más abultadas del jet set argentino.
Los flamantes compradores de la torre Aston Martin Residences, desarrollada por mercenario lavador Germán Coto (hijo del supermercadista Alfredo Coto), hoy se agarran la cabeza al ver cómo sus propiedades pierden valor de reventa a pasos agigantados.
La casta farandulera compró un buzón oxidado, dejando al descubierto un fenomenal curro donde los únicos que terminaron festejando fueron los intermediarios de guante blanco.
Figuras de alto perfil como Marcelo Tinelli, Flavio Mendoza, Javier Faroni y los hijos herederos de Ricardo Fort, desembolsaron entre dos y diez millones de dólares por estas promocionadas unidades premium.
Sin embargo, el majestuoso edificio ya reporta paredes agrietadas, caños completamente corroídos, balcones mal hechos con filtraciones y hasta varillas de acero expuestas a la intemperie.
El lujo exclusivo terminó siendo pura chatarra, confirmando que la supuesta obra maestra de la ingeniería padece un notable deterioro y una evidente falta de mantenimiento estructural.
Pero el dato más indignante que termina de coronar esta opereta VIP es la verdadera identidad legal del rascacielos.
Lejos del glamour automotriz, el complejo se llama legalmente 300 Biscayne Boulevard Way Condominium, ya que la firma Aston Martin solo otorgó una licencia limitada de marca para exprimir la comercialización.
Los avivados brokers se llenaron los bolsillos cobrando jugosas comisiones en el pico especulativo, mientras los inversores argentinos ahora intentan sacarse de encima un activo ruinoso cuya licencia de nombre puede caducar en cualquier momento.
Los valores de los departamentos varían significativamente según la altura, la superficie y la exclusividad de la unidad:
El complejo cuenta con 4 pisos enteros dedicados al entretenimiento, el bienestar y el lujo, conectados por una impresionante escalera de vidrio:
Piso 55 (Infinity Pool): Piscina infinita climatizada con vista panorámica a la bahía, cabañas privadas y servicio de bar.
Puerto Deportivo Privado: Un muelle de superyates con acceso directo para las embarcaciones de los residentes.
Servicio de Conserjería "The Aston Martin Butler": Asistencia personalizada las 24 horas para reservas, eventos y traslados.
Lo que tenés que saber sobre el escándalo en Miami:
Trampa millonaria: Famosos como Marcelo Tinelli y la familia Fort pagaron una fortuna por departamentos que hoy sufren una fortísima pérdida de valor de mercado.
Peligro estructural: El lujoso edificio desarrollado por Germán Coto presenta grietas en el hormigón, problemas de pendientes en balcones y cañerías oxidadas.
Marketing engañoso: La torre no pertenece a Aston Martin; es solo un acuerdo temporal para usar el logo en la folletería y atraer billeteras desprevenidas.
Los únicos ganadores: Los grandes brokers de real estate embolsaron comisiones altísimas inflando un activo que ahora deja a los propietarios al borde del quebranto.