La reconfiguración del mapa corporativo y energético en la Argentina sumó un capítulo decisivo con la concreción de una venta millonaria en el sector de los servicios públicos.
El empresario mendocino José Luis Manzano cerró la adquisición del 70% de las acciones de Metrogas, la mayor distribuidora de gas natural del país, que hasta el momento se encontraban bajo el control de la petrolera estatal YPF.
La transacción se enmarca en la estrategia de la conducción de YPF —alineada con las directivas del Ministerio de Economía encabezado por Luis Caputo— de desprenderse de activos no estratégicos para concentrar sus recursos financieros e inversiones en la aceleración del desarrollo no convencional en Vaca Muerta.
El proceso de compraventa se consolidó bajo las herramientas legales e incentivos a las grandes inversiones promovidos por la Ley Bases. Este marco desregulatorio ofreció previsibilidad y seguridad jurídica para que el consorcio liderado por Manzano pudiera estructurar el financiamiento necesario para concretar el traspaso accionario.
Con esta adquisición, el grupo comprador no solo toma las riendas del servicio de distribución en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sino que afirma su posicionamiento como un socio clave en las cadenas de infraestructura que unen la producción del sur con el consumo urbano e industrial.
Compra del paquete mayoritario: José Luis Manzano se quedó con el 70% de las acciones de Metrogas que pertenecían a YPF.
Estrategia de YPF: La petrolera remató el activo para obtener divisas y enfocar sus desembolsos prioritarios en Vaca Muerta.
Uso de la Ley Bases: La transacción aprovechó los nuevos marcos de desregulación para blindar y dar garantías a la inversión privada.
Nexus de financiamiento: La operación evidencia la prioridad del Palacio de Hacienda por captar liquidez sin distinciones dogmáticas.
Posición de mercado: Manzano consolida el control sobre el monopolio de distribución con mayor volumen de clientes del país.