martes 15 de septiembre de 2026 - Edición Nº5673

Política | 15 Sep

SALUD BAJO PRESIÓN

IOMA, al borde del colapso total: Kicillof protege a Giles y queda cada vez más expuesto

10:12 |IOMA acumula reclamos por prestaciones, medicamentos, prótesis y pagos a prestadores. La gestión de Kicillof sostiene a Homero Giles mientras crece la presión de afiliados, médicos y clínicas. ¿Será el recaudador principal de la campaña de Axel?


La Provincia de Buenos Aires se ha convertido en el triste escenario de una tragedia humanitaria silenciosa, donde Axel Kicillof, instalado en su torre de cristal ideológica, protege con uñas y dientes a una mafia insaciable que utiliza la salud pública como caja negra de la política partidaria. Mientras el gobernador se escuda en relatos berretas y prioriza su blindaje político, miles de afiliados ven cómo sus aportes mensuales se evaporan en negociados espurios, dejando a pacientes oncológicos, niños con discapacidad y jubilados a la deriva. Lejos de gestionar, el mandatario bonaerense ha decidido apañar un vacunatorio clandestino de privilegios y vaciamiento absoluto, convirtiéndose en el principal cómplice de un desfalco que destruye vidas todos los días.

En el corazón de este antro de ineficiencia se encuentra el intocable presidente del organismo, Homero Giles, un militante de La Cámpora disfrazado de médico que acumula causas penales por desobedecer órdenes judiciales destinadas a salvar vidas, mientras desvía fondos hacia una red paralela de policonsultorios truchos ideados únicamente para la rosca política. A su lado, la maquinaria de saqueo es engrasada por operadores dóciles como el Vicepresidente Mariano Cardelli y el Director de Prestaciones Nils Picca, ejecutores de una contabilidad siniestra que niega prótesis, recorta medicamentos de alto costo y ahoga financieramente a los hospitales públicos y clínicas privadas con deudas impagables. Como si fuera poco, la complicidad se completa con una dirigencia sindical entreguista —representada en el directorio por figuras de SUTEBA, Fuerzas de Seguridad y UPCN—, que prefirió traicionar a sus propias bases a cambio de mantener los favores y prebendas del poder.

A este entramado de pillaje se suma el ministro de Salud, Nicolás Kreplak, un ideólogo cínico que opera como el jefe de prensa del colapso, justificando recortes criminales mientras la red prestacional se desploma pedazo a pedazo. Las guardias médicas están colapsadas, los profesionales abandonan el sistema por sueldos de miseria y demoras de meses en los pagos, y los pacientes deben mendigar un bono o enfrentar copagos ilegales para no morirse en una sala de espera. La bronca acumulada de los afiliados autoconvocados y las familias destrozadas choca contra un muro de soberbia institucional donde las denuncias por corrupción y administración fraudulenta son archivadas por la complicidad sistémica que impera en la administración provincial.

La persistencia terca de Axel Kicillof en sostener a esta caterva de ineptos corruptos al frente del IOMA no es un error de diagnóstico, sino la confirmación cabal de un modelo perverso donde la salud de los bonaerenses vale menos que el financiamiento de sus guaridas militantes, dejando en evidencia que su gestión no es más que una asociación ilícita legalizada que destruye el futuro de la provincia sin importarle el sufrimiento ajeno.

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