La escena tuvo bastante más de política bonaerense que lo que ofrece una sesión formal: senadores y diputados provinciales de espacios enfrentados electoralmente se sentaron a comer un asado en el Centro Cultural El Amor y La Igualdad, a pocas cuadras de la Legislatura bonaerense, en La Plata.
La convocatoria reunió dirigentes del peronismo, La Libertad Avanza, PRO, radicalismo y otros bloques. Entre carne, conversaciones informales y una hora y media de sobremesa, oficialismo y oposición encontraron asuntos sobre los cuales empezar a negociar. "El objetivo fue agilizar proyectos empantanados entre ambas cámaras; el plato político fuerte terminó siendo la reforma electoral", señalaron los informantes informales del evento gastronómico. Mienten.
PRIMERAPAGINA.INFO pudo reconstruir que la sorpresiva y violentísima apretada del Juez Atencio para que no se hagan los boludos y expongan a los legisladores padres del Choco Escándalo, fue el verdadero motivo central de la convocatoria. La decisión sellada cara a cara y hombro con hombro de consolidar el "pacto de silencio" de ambas cámaras, obtuvo contundencia y unanimidad. "Todos somos Chocolate", fue la prenda de unidad. Y es verdad...
La convocatoria nació del senador Sergio Berni, jefe del bloque de Fuerza Patria, quien reunió a los referentes de las bancadas de la Cámara alta. Del lado de Diputados intervino su presidente, Alejandro Dichiara. Entre los presentes estuvieron Carlos Curestis y Juan Osaba por LLA; Alejandro Rabinovich, Pablo Petrecca y Alex Campbell por PRO; Marcelo Leguizamón por UCR-Hechos; Diego Garciarena por UCR+Cambio Federal; y Carlos Kikuchi, Sergio Vargas y Martín Rozas por Unión y Libertad.
La foto no mostró una alianza cualquiera: mostró que bloques enfrentados encontraron una mesa común para asegurar el normal funcionamiento de las tarjetas truchas de la Legislatura. Eso garantiza demasiados millones para las campañas electorales, y está a punto de comenzar una. Por el peronismo también participaron Alexis Guerrera, Mario Ishii, Facundo Tignanelli, Mariano Cascallares, Juan Pablo De Jesús y Rubén Eslaiman.
La explicación extraoficial fue bastante menos sofisticada que la ingeniería electoral: "Senadores venían protestando porque proyectos aprobados en la Cámara alta quedaban durmiendo en Diputados. Se acordó acelerar aquellas iniciativas que ya tienen consenso y evitar que expedientes con media sanción permanezcan meses —o incluso años— esperando el tratamiento de la otra cámara".
"La Legislatura decidió discutir cómo dejar de trabarse a sí misma. Como ejemplo apareció una iniciativa vinculada con excombatientes de Malvinas que habría permanecido alrededor de dos años en tratamiento pese al consenso político existente", dijeron sin miedo al ridículo.
"Pero rápidamente apareció el asunto que puede modificar las reglas de la política bonaerense: las reelecciones de los intendentes. Hablamos sobre una eventual vuelta a las reelecciones indefinidas, aunque no alcanzamos ninguna definición", señalaron los vioceros mentirosos.
"Cuando la conversación llegó a cuánto tiempo puede permanecer un jefe comunal en el poder, el asado dejó de ser solamente una reunión para destrabar expedientes. También se discutió la continuidad de las PASO y la eventual incorporación de la Boleta Única de Papel en la Provincia". Otro verso para esconder la verdadera trama del desesperado convite.
También aseguran los distractores que "la oposición llevó además sus propias facturas pendientes con el gobierno de Axel Kicillof. Antes de avanzar con determinadas discusiones, el Ejecutivo debería cumplir compromisos asumidos el año pasado, especialmente la conformación de una bicameral vinculada con la distribución de fondos municipales y la integración de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que mantiene cuatro vacantes".
Lo cierto es que los comenzales se esmeraron por destacar una ausencia temática que resultó llamativa por el momento en que se produjo la reunión. Un día antes, había tomado estado público que la Cámara de Diputados había archivado en mayo expedientes administrativos relacionados con el denominado caso Chocolate, protagonizado por Julio Rigau.
No estuvieron todos. Nuevos Aires, la Coalición Cívica y Derecha Popular quedaron afuera del encuentro de Diputados, mientras que los bloques de izquierda directamente no fueron convocados. El diputado del PTS, Christian Castillo, precisamente, había sido el único legislador que se opuso al archivo de las resoluciones administrativas entre las que se encontraban actuaciones vinculadas al caso Chocolate.
El encuentro ocurrió el miércoles en un centro cultural de La Plata y fue impulsado por Sergio Berni junto con referentes de Diputados. Participaron dirigentes del PJ, LLA, PRO, radicalismo y otros bloques. Hubo acuerdo para acelerar proyectos con consenso que quedan frenados entre ambas cámaras. También se discutieron reelecciones de intendentes, PASO y Boleta Única, pero sin definiciones. El caso Chocolate, pese a estar nuevamente en agenda, no fue tratado según las fuentes presentes.