No hubo lanzamiento electoral. No hubo firma de un acuerdo. Tampoco hubo una candidatura formal. Pero en política las fotos muchas veces hablan antes que los comunicados. En Lincoln, Karina Milei, Diego Santilli y Sebastián Pareja compartieron una actividad junto a Pablo Petrecca, referentes del PRO y dirigentes de La Libertad Avanza.
La alianza todavía no está cerrada, pero ya empezó a caminar por los municipios. La escena se produjo en la estancia Lavinia, durante el cierre de la prueba de doma “Bien Montados”. Una postal rural, caballos, dirigentes y sonrisas. Pero debajo de esa escenografía había algo bastante menos campestre: la ingeniería electoral de 2027.
El ascenso de Diego Santilli modificó completamente el tablero. Primero fue ministro del Interior. Después asumió como jefe de Gabinete. Y ahora aparece como uno de los nombres más fuertes para encabezar una eventual candidatura a gobernador bonaerense.
En el Gobierno ya lo consideran una carta de peso para competir contra Axel Kicillof, aunque la definición formal todavía no existe. El examarillo dejó de ser solamente un dirigente del PRO: ahora es una pieza central del oficialismo nacional.
El detalle no es menor. Santilli continúa formalmente vinculado al PRO, pero participa cada vez más de actividades y decisiones del universo libertario. Y eso genera una pregunta que todavía nadie quiere contestar del todo: ¿Santilli será el candidato del PRO que LLA acompañará o terminará convirtiéndose en el candidato libertario que todavía conserva la camiseta amarilla?
Ahí aparece la otra mitad de la fotografía. Karina Milei no está negociando desde una posición secundaria. Es la presidenta de La Libertad Avanza y mantiene a Sebastián Pareja como su principal armador bonaerense. El vínculo entre Pareja y Santilli viene siendo presentado como cooperativo, aunque alrededor de ambos existen sectores que compiten por influencia y lugares en el armado.
Karina puede compartir la foto, pero no parece dispuesta a entregar el control del tablero. De hecho, desde el karinismo vienen insistiendo con una idea: LLA es una estructura en crecimiento y el PRO es un partido que todavía conserva territorio, pero perdió centralidad nacional. La negociación, entonces, no es simplemente electoral. Es una discusión por el poder.
Mauricio Macri ya habilitó una mesa formal de negociación con la Casa Rosada para reconstruir el vínculo entre ambos espacios. Cristian Ritondo y Fernando de Andreis fueron designados para participar de esas conversaciones con Santilli.
El objetivo es construir algún tipo de entendimiento que evite una competencia suicida entre las fuerzas que disputan el voto antiperonista. Pero hay una diferencia de poder evidente. El PRO necesita a Milei más de lo que Milei necesita hoy al PRO.
La Libertad Avanza tiene al Presidente, controla el Gobierno nacional y viene intentando construir una estructura territorial propia. El PRO conserva intendentes, concejales, legisladores y dirigentes con experiencia. Pero perdió aquella centralidad que tuvo durante el ciclo de Mauricio Macri. Y ahora debe decidir cuánto está dispuesto a ceder para seguir sentado a la mesa.
Todo este movimiento tiene un objetivo. La provincia de Buenos Aires. En abril, Karina Milei ya había reunido en Suipacha a más de 1.500 dirigentes libertarios bonaerenses y allí compartió escenario con Santilli y Pareja. Pareja ratificó entonces que el objetivo era ganar la Provincia y aseguró que LLA mantenía conversaciones con el PRO, el radicalismo y sectores vecinalistas para construir una alternativa amplia.
Ahora la foto de Lincoln vuelve a mostrar esa estrategia. La alianza dejó de ser una conversación entre dirigentes y empezó a convertirse en una postal territorial. Eso es particularmente importante porque la elección de 2027 tendrá una lógica distinta a la de 2025.
No alcanza con ganar una elección legislativa. Hay que construir una candidatura ejecutiva, una red territorial y una estructura capaz de recorrer los 135 municipios. Y allí el PRO todavía tiene algo que LLA necesita: territorio.
La presencia de Pablo Petrecca, senador provincial y una de las principales referencias del PRO en la Cuarta Sección Electoral, le dio a la fotografía una dimensión territorial concreta. También participaron el intendente de Lincoln, Salvador Serenal, dirigentes del PRO y referentes libertarios.
No es una foto tomada en un estudio. Es una foto con intendentes, legisladores, armadores y dirigentes locales. El mensaje fue sencillo: si hay acuerdo arriba, alguien tendrá que construirlo abajo. Y ese alguien todavía no está definido.
Porque mientras Santilli intenta consolidarse, Pareja conserva su estructura. Y mientras Karina habilita señales de entendimiento, los distintos sectores libertarios siguen peleando por el control territorial.
El problema para la alianza es que no solamente existe una tensión PRO-LLA. También existe una interna dentro de La Libertad Avanza. Por un lado, el espacio que responde a Karina y Pareja. Por otro, sectores vinculados con Santiago Caputo y las llamadas “Las Fuerzas del Cielo”.
Esa disputa ya tuvo episodios visibles en la política bonaerense. El desafío de Karina no es solamente sumar al PRO: es evitar que su propia tropa se parta antes de llegar a 2027. Por eso Santilli cumple una función particular.
Puede aportar experiencia de gestión, volumen político y una relación histórica con el electorado de centroderecha. Pero también puede convertirse en una figura demasiado poderosa dentro del esquema libertario. Y ahí aparece la pregunta que sobrevuela todos los movimientos: ¿Santilli será un aliado de LLA o terminará siendo una estructura propia dentro de LLA?
La postal de Lincoln tiene otro detalle político. El ambiente político bonaerense pone el foco en una imagen que anticipa un posible acuerdo PRO-LLA en la Cuarta Sección. Pero la verdadera lectura puede ser todavía más amplia. No están solamente preparando una elección: están intentando fabricar un nuevo espacio de poder bonaerense.
El objetivo es juntar el voto que hoy está repartido entre libertarios, macristas, sectores radicales y vecinalistas. Una alianza de ese tipo podría convertirse en el principal desafío electoral para el peronismo bonaerense. Pero para que funcione deberán resolver tres cuestiones.
Quién encabeza.
Quién arma.
Y quién cede.
Las fotos políticas suelen ser engañosas. Una sonrisa no significa un acuerdo. Un escenario compartido no significa una candidatura. Y una actividad conjunta no elimina las internas. Pero también sería ingenuo mirar esta imagen como si no significara nada. En política, cuando los que antes competían empiezan a posar juntos, algo ya está cambiando.
Karina necesita ampliar. Santilli necesita consolidarse. Pareja necesita preservar su estructura. Y el PRO necesita evitar quedar reducido a socio menor de una fuerza que hasta hace poco buscaba reemplazarlo. Por ahora todos sonríen. La discusión verdadera empieza cuando llegue el momento de repartir las candidaturas.
Lo que tenés que saber sobre el posible acuerdo PRO-LLA
- Karina Milei, Diego Santilli y Sebastián Pareja compartieron recientemente una actividad en Lincoln junto a dirigentes del PRO y LLA.
- La actividad no implicó un anuncio formal de alianza electoral.
- PRO y LLA mantienen negociaciones para explorar un entendimiento de cara a 2027.
- Santilli aparece como uno de los principales nombres para disputar la Gobernación bonaerense.
- Pareja conserva el control partidario de LLA en la provincia y mantiene su estructura territorial.
- Karina Milei continúa teniendo la última palabra dentro de la conducción nacional de LLA.
- Mauricio Macri habilitó una mesa de negociación con el Gobierno para reconstruir la relación entre PRO y LLA.
- El objetivo declarado por LLA es construir una alternativa capaz de disputar el poder al peronismo bonaerense.
- Todavía no existe una definición oficial sobre quién será el candidato a gobernador.
- La principal incógnita no es solamente quién encabezará, sino quién controlará el armado territorial.